No sé porqué pero para este domingo me apetece hablaros de alguna novela en lugar de películas o series como vengo haciendo desde que empecé en
Crónicas de Valhalla. Y nada mejor que una de las últimas novelas de fantasía épica que he tenido el placer de leer. Voy a hablaros de la trilogía "Nacidos de la Bruma" de
Brandon Sanderson, empezando por "
El Imperio Final", primer volumen de la serie.
Esta novela tiene todos los ingredientes para desarrollar una
historia emocionante y entretenida. Pero por muy buenos que sean los ingredientes, si no se aplican en la medida justa y en el momento adecuado, el plato final queda desmojardo y alejado del resultado deseado. Por suerte en esta novela todo está medido y aplicado a la perfección, resultando ello en una lectura deliciosa y atrayente, que engancha desde un primer momento hasta que tristemente deboras la última página, dejándote con ganas de más. Esto de dejar con ganas de más es peligroso, ya explicaré porqué.
Los principales ingredientes que posee esta novela son: un héroe legendario que lucha por los desfavorecidos, clases obreras y clases nobles con la consiguiente desigualdad social, una chica de los bajos fondos a la que se le abre un nuevo camino en su vida, una magia novedosa y limitada que sigue unas extrañas normas físicas que gustan a la mayoría de lectores, personajes secundarios de lo más carismáticos, antiguas leyendas y profecías y como no podía ser de otro modo, un malo maloso todopoderoso que gobierna el mundo con mano de hierro.
El protagonista (o uno de ellos) es el legendario
Kelsier, el Superviviente, la única persona que ha logrado salir de los Pozos de Hathsin, una especie de prisión en la que los presos son explotados como esclavos minando los pozos hasta que mueren. Kelsier lucha en favor de la clase obrera y es un despertado, es decir, puede utilizar la magia. Nuestro héroe posee una fuerte personalidad y un gran carisma y es capaz de convencer a sus amigos a emprender cualquier misión por surreal o suicida que esta parezca.
En el camino de Kelsier se cruzará
Vin, una chica skaa (clase obrera) que poco a poco irá adquiriendo protagonismo en nuestra historia. Vin es una chica tímida acostumbrada a malvivir entre miseria, pero una vez que se encuentre con Kelsier, poco a poco irá abriéndose y volviéndose algo más extrovertida.
Como punto contrario tenemos al
Lord Legislador, cruel gobernante al que se considera inmortal, bajo cuyas órdenes trabajan una criaturas a las que tampoco nadie ha conseguido jamás matar conocidas como Inquisidores.
En
El Imperio Final se nos cuenta el periplo que inicia Kelsier con la intención de derrocar al cruel Lord Legislador, misión que todo el mundo considera suicida; todo ello en un mundo en el que las tierras están devastadas y no cesa de llover ceniza del cielo y en el que la magia adquiere una nueva dimensión.
En cuanto a la magia que se muestra en esta trilogía, conocida en el mundo del libro como
alomancia, me ha gustado tanto la originalidad de la misma como su "lógica" y sus "leyes". Aquellos con la fortuna de ser
despertados, usuarios de la magia, son capaces de usar uno o varios de los metales que sirven como fuente de poder por medio del consumo de los mismos. Los poderes de que son capaces de emplear van desde obtener una fuerza sobrehumana hasta poder atraer o empujar objetos como si de control del magnetismo se tratara. Mediante el empuje y la atracción los personajes son capaces de hacer algo parecido a volar.
Anteriormente he comentado en éste post que es triste que uno se quede con ganas de más tras leer el primer volumen de la trilogía. Digo esto porque tras el título
El Imperio Final viene el segundo volumen,
El Pozo de la Ascensión. Y es que al leerme éste segundo volumen me costó creer que un libro tan lento de ritmo y falto de acción pudiese ser la secuela de una obra maestra. Éste libro me recuerda un diálogo de la serie
Friends en la que un personaje le dice a otro: Sé que me estás diciendo algo pero sólo escucho bla bla bla. Pues algo así fue la sensación que tuve al leer éste segundo volumen. Siendo sinceros tampoco es una obra que se merezca ir directo a la basura. De hecho habrá gente que ese tipo de narración le guste aunque obviamente yo no soy uno de ellos. Estoy seguro de que más de uno lo leerá a pesar del aviso por el mero hecho de querer ver cómo sigue la historia. Pero me temo que esto no es lo peor de todo.
En esta serie
vamos de Guatemala a Guatepeor. Pero las pegas que le voy a poner al tercer volumen de la serie,
El Héroe de las Eras, no son culpa del autor. De hecho no me lo he leído todavía, y es que me tira para atrás la edición española. ¿Por qué digo esto? Porque mirando por foros opiniones de gente que ya se lo ha leído resulta que la edición española está llena de errores ortográficos y lo que es mucho más grave, errores de traducción. Resulta que al traducir el libro han cambiado o confundido nombres de personajes. Uno se da cuenta de estos errores porque lees sobre un personaje y te das cuenta que bien por el trasfondo bien por cómo actúa se refiere a otro personaje. Yo he realizado un curso de traducción asistida por ordenador (saco pecho), y desde luego no me explico cómo se puede cometer un error de tal calibre.
Y lo peor de todo es que he leído críticas en inglés de
El Héroe de las Eras y lo ponen por las nubes en muchos aspectos, ya que es una novela que alcanza una enorme complejidad y en la que se desentrañan todos los misterios que han ido apareciendo a lo largo de la trilogía. Una pena que tengamos que sufrir por culpa de un mal trabajo de las editoriales. Como dijo el maestro Yoda:
No, no lo intentes. Hazlo, o no lo hagas. Pero no lo intentes. Lástima que la
Fuerza no esté del lado de las editoriales españolas.
En conclusión yo personalmente sólo recomiendo la lectura de la primera novela de la trilogía, pero cada cuál es libre de arriesgarse con los otros dos bajo su propia responsabilidad. Yo simplemente aviso de las pegas del segundo y tercer volumen de la serie. Llegados a este punto, si algún lector de éste post ha leído los tres libros estaría encantado de conocer su opinión. Un saludo y hasta la próxima.