Crítica: Deadpool (2016)

10 de febrero de 2016


Por fin llega uno de los estrenos más esperados del año, Deadpool, personaje que forma parte del universo de X-Men recibe su propio largometraje. Sin embargo no es la primera vez que podemos ver a Wade Wilson (alter ego de Deadpool) en la franquicia, sino que ya tuvo una muy discutible aparición en X-Men Origenes: Lobezno donde también fue interpretado por Ryan Reynolds. Esta nueva entrega de La casa de las Ideas se convierte en la primera de obtener la categoría para mayores de 18 años, debido a su alto contenido en violencia, algunas escenas sexuales y un lenguaje más que inapropiado. Pero tras ese torbellino rojo que va dejando un rastro de cadaveres a su paso, existen unos comentarios mordaces, ingeniosos e hilarantes hasta tal punto que personalmente yo la consideraría como una de las comedias del año.

Sinopsis: Después de ser un ex agente de las Fuerzas Especiales de EE.UU, Wade Wilson se somete a un experimento para salvar su vida que lo deja con poderes curativos acelerados y otras habilidades sorprendentes, adopta el alter ego de Deadpool para cazar al hombre que casi destruyó su vida, todo con una oscura intención y un retorcido sentido del humor.

Deadpool, también conocido como el mercenario bocazas (the merc with a mouth) es un antihéroe mutante con una capacidad de regeneración instantánea que ríetete tú de Lobezno. Esta no es la típica película en la que el mundo está en peligro y el bueno tiene que salvar el día, de hecho él se burla de ese tipo de superhéroes señalando lo absurdos y estúpidos que pueden llegar a ser. Por el contrario, Deadpool va a su bola, es un cruzado enmascarado en busca de venganza que va desatando su ira en una vorágine de violencia nada característica de la típica imagen de superhéroe que tenemos.  


La forma de empezar la película es inmejorable, con una escena de créditos iniciales de lo mejorcito que he visto, y que deja entrever lo que se nos avecina. Con una escena que me recordó a los títulos de Watchmen (para mi la mejor intro de la historia) por el uso de una canción tranquila mientras visualizamos una escena caótica, todo ello aderezado con el toque cómico de los títulos de crédito que se alejan de lo tradicional y en lugar de mostrar el nombre de los actores rezan cosas rales como "Una tía buena" o "un villano británico".

Una de las características peculiares de este personaje es la ruptura de la cuarta pared, recurso que ha sido muy bien extrapolado de los cómics, donde Deadpool es consciente que es un personaje de cómics y habla a los lectores; pues bien, también en la película vemos esta técnica varias veces con cómico resultado. Pero sin duda, lo que más me gustó fue el uso constante de referencias a otras películas tales como  Lobezno Origins, 127 Horas, Blade, Todo en un día (Ferris Bueller's day off). Entre ellas, de las más graciosas son un par hacia Green Lantern, película protagonizada por el propio Reynolds y destrozada por la crítica, y hacia X-Men en general, la que más me gustó en particular fue: SPOILER ALERT -Coloso: Te voy a llevar con el profesor; -Deadpool: ¿Cual de ellos?¿Stewart o McAvoy? Las distintas líneas temporales me confunden. FIN DE SPOILER.



Por esa actitud desenfadada y socarrona, Deadpool se ha convertido automáticamente en mi personaje favorito de Marvel, por encima de otros como Iron Man o Lobezno. Sin embargo, la cinta cuenta también con sus puntos flacos, uno de ellos es la falta de personajes secundarios, probablemente por el bajo presupuesto con el que contaba comparada con otras creaciones de Marvel, lo que lleva a complicaciones para adquirir los derechos de varios personajes. El antagonista, no es muy carismático que digamos, con unos poderes que no creo que sean la envidia de nadie y va acompañado por su guardaespaldas, Angel Dust (Polvo de ángel (no sé si traducirán el nombre en español)), que tira del clásico recurso de la superfuerza. Por el lado de los mutantes buenos solo contamos con la aparición de Coloso y la mutante con el nombre más molón de la franquicia Negasonic Teenage Warhead. Durante la película, Deadpool incluso llega a bromear ante la ausencia de otros mutantes: "Es casi como si el estudio no pudiera permitirse más X-Men".

Otro pequeño inconveniente que le encuentro es un argumento no muy desarrolado. Debido a que gran parte de la historia se centra en contar el origen del personaje (en mi opinión algo necesario, ya que Deadpool no es el más conocido entre la plantilla de Marvel) la trama principal queda algo diluida, pero por lo visto la inclusión del origen de Deadpool era un requisito impuesto para la realización de la película. El lado bueno es que se plantan los cimientos para una muy probable segunda parte, y que en la escena después de créditos (porque la hay) nombra a un personaje que podría co-protagonizarla junto a Wade Wilson, y que su simple mención hará la boca agua a los seguidores de los cómics.

Como no me gusta la idea de acabar con estos puntos negativos, vuelvo a insistir en que Deadpool es una divertidísima y MUY recomendable película que personalmente disfruté enormemente viendo. Espero que compartáis vuestra impresión en los comentarios cuando la veais para contrastar opiniones, así que poneos cómodos y disfrutad del espectáculo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Procura que tu comentario esté relacionado con esta entrada y no olvides revisar la ortografía. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, escribe con respeto y educación. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados. Gracias por comentar.