De óxido y hueso

14 de marzo de 2015


Si tuviera que quedarme con algo de esta cinta, no dudaría ni un segundo: me quedaría con ellos, con los personajes; es decir, que escojo, entre todas las bondades de la película, la interpretación de Marion Cotillard y Matthias Schoenaerts. Una actuación sobresaliente en una historia dura, de esas que encogen el alma.

Ali (Matthias Schoenaerts), un joven sin dinero ni amigos y apasionado del boxeo, debe hacerse cargo del cuidado de su hijo. Una noche, mientras trabaja como portero de discoteca, conoce a Stéphanie (Marion Cotillard). Desde ese momento, sus historias transcurrirán inevitablemente unidas. Poco después de esa noche, ella sufre un accidente que marcará su vida para siempre.

Muy interesante la relación entre ambos protagonistas, una relación basada en la sinceridad, en las conversaciones sin tapujos, a pecho descubierto. Llama mucho la atención la forma de hablar de Ali, sin eufemismos, sin rodeos. Frases directas y tan ciertas como los puñetazos que da y que recibe para ganarse la vida. Por otra parte, es  Stéphanie la que sufre el accidente que la obligará a cambiar su forma de vida por completo. En esa decadencia en la caminan los dos casi hundidos, cada uno se sujetará en el otro para salir a flote, para recuperar la vida y vivirla en todo su esplendor.

Estamos, tal vez, ante una lección de pundonor, de valentía, mezclada con una gran dosis de realismo, una imagen de dos personajes en la que no se maquilla nada, no se esconde nada. Si tuviera que criticar algo, y permítanme que lo haga, es que, en ciertos momentos, la historia puede volverse ciertamente desconcertante, tal vez un punto inverosímil. Quizá podría decirse que, siempre en opinión personal de este humilde bloguero, algunas actuaciones de los personajes parecen o bien infundadas o, tal vez, algo desconectadas, como si la continuidad natural de la trama se forzara demasiado para dar el siguiente paso. Aunque, también es verdad, estos pequeños lapsus, que tal vez lo sean para mí pero no para vosotros, puedan verse justificados por cierta decadencia en la que los personajes viven sus vidas, lo que les lleva a actuar de manera poco común. Pero esto lo tendréis que juzgar vosotros: ¿poco común o inverosímil?

Pero no penséis, de cualquier modo, que esas pequeñas desconexiones matan la historia. Es una historia muy buena, espectacular, desgarradora por dura y directa. Pero podría haber sido una de las grandes... ¿Qué pensáis vosotros?

Una película que hay que ver. Una de esas que te deja poso. Merecen la pena las dos horas de cinta. No os aburriréis ni un minuto. Una historia de amor sin te quiero ni extra de merengue. Muy recomendada.

1 comentario:

  1. A mi me pareció también muy buena película, me gustó mucho la trama, los personajes (tengo debilidad por Marion Cotillard), la crudeza del accidente... Es una de esas películas que al acabar de verla te gustan sin ninguna razón en particular, simplemente es una buena película.

    Recientemente vi una película que puede asimilarse a esta por el hecho de narrar una situación parecida, la vida de una pareja que sufre un accidente que cambia su vida radicalmente. La peli es Orígenes (2014), si te gusta De óxido y hueso, puede que esa también te pueda interesar.

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