La vida de Adele

16 de noviembre de 2014


Mucho se habló de los más de diez minutos de sexo explícito, sin censuras ni medias tintas, que encontramos entre las tres horas que dura La vida de Adele. Es normal que llame la atención, pero centrarse únicamente en esa pequeña parte del metraje, dejando pasar por alto una historia que realmente merece la pena ver, es un error de bulto.

Adele, una joven menor de edad, se enamora de Emma, estudiante de Bellas Artes, con la que vivirá una historia de amor hermosa, casi prohibido a los ojos de los demás, pasional y a veces compleja. No será fácil para Adele encontrar la felicidad en el entorno hostil del instituto (y del mundo después). Malas caras, amigos que dan la espalda y familia que no comprende su amor, será el calvario por el que la joven deberá pasar en busca de su propia felicidad.

La fidelidad, a uno mismo y a la pareja, el amor, la pasión y la atracción sexual son la base de una historia que no se hace larga ni pesada, donde la trama fluye con gran naturalidad. El desgaste de la pareja, los celos y las entregas mutuas desiguales, siempre desde el punto de vista de Adele, se funden en una historia de amor clásico, porque el amor es eterno y sus problemas también, en el mundo actual. Una reivindicación, también, del amor entre dos mujeres, sin llegar a ser un grito desesperado ni una llamada de atención fuera de tono.

De la cinta, como dije al principio, llamaron mucho la atención sus casi diez minutos de escenas sexuales explícitas. Para muestra, un botón (descafeinado):




Mucho se podría hablar sobre la necesidad o no de mostrar tanto. Algunos dirán que sobra, que incomoda, que no hacía falta. Otros, sin embargo, no mostrarán ese desagrado. Seáis de un tipo o de otro, no deberíais dejar de ver esta película que, por otra parte, obtuvo, entre otros, el máximo galardón (la preciada Palma de Oro) en el festival de Cannes de 2013.

Una gran película, no exenta de polémica, pero brillantemente ejecutada. Dejaos guiar por Adele, entrad en su mundo, ved la vida desde sus ojos, y descubrid una gran historia de amor de siempre, hoy.

16 comentarios:

  1. A mí esta película me parece pornográfica, machista e insultante.
    Sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como ésta prefiero que no se haga ninguna… porque mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance. Soy lesbiana y estoy muy harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura… Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos… sólo sexo explícito, poses ridículas y morbo facilón para arrastrar a la gente a verla y convertirla en vouyers. Sin esas largas escenas de sexo la película habría ganado en dignidad y fuerza, precisamente es contraproducente a su causa este excesivo regodeo, como una escena como la de las tijeras con la que la película cae en el ridículo, se descalifica a sí misma y le da la razón a quienes afirman que es pornografía mostrada sólo con el propósito de excitar. ¿Cuál es la intención si no de regodearse de tal manera? ¿Si no vemos ocho orgasmos no entendemos la pasión entre ambas protagonistas? ¿O la “necesidad” de meter estos quince minutos de sexo salvaje era porque si no nadie aguantaría tres horas soporíferas viendo a una actriz con cara de empanada? Me pregunto cómo es posible que nadie (o muy pocos) vean lo que es en realidad esta película: una fantasía pornográfica de un director heterosexual, basándose en un juicio apriorístico de cómo follan dos lesbianas que no es más que su propio deseo puesto en imágenes (y además tiránicamente, en plan “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo mientras babeo). De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo, aunque realista, hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes… Por eso, lo que me escama de todo esto (aparte de que me es imposible simpatizar con un señor que ha hecho que sus actrices se sientan poco menos que abusadas…) es que el director ha reducido una historia compleja sobre el amor, la amistad, la intimidad… en una larguísima escena de sexo hecha desde el punto de vista de un observador masculino y heterosexual (qué sorpresa) que reduce a las lesbianas y a las mujeres en general en objetos hipersexualizados cuyas prácticas sexuales son y deben ser aquellas que despiertan los deseos de este público en particular. Como siempre, se reduce a las mujeres (lesbianas o no) a lo mismo. Objetos. Objetos con los que vender, comerciar, excitar… objetos masturbatorios y poco más. Esta película no hace ningún favor a la causa homosexual, más bien todo lo contrario.

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  2. Si me extiendo tanto y me expreso con tanta vehemencia es porque quiero que mi punto de vista (que es el de muchas lesbianas también) ayude a entender por qué tanta indignación justificada con esta película, por eso insisto en dar explicaciones de lo que considero que es un enfado lógico (el que también siente la propia autora del cómic) y no una pura histeria “porque sí”. Recomiendo encarecidamente la lectura del cómic original para que cualquiera compruebe la diferencia por sí mismo en todo cuanto afirmo: claro que hay sexo, de hecho nadie niega la necesidad de que lo haya, pero está tratado de una manera completamente diferente: con buen gusto, sensibilidad y respeto. Son escenas estéticas y realistas, no tan facilonas, exageradas y burdas como en la película, donde la mirada masculina y casi onanista se delata por sí sola. La autora, Julie Maroh, también expresó su indignación al respecto. Conste, insisto, que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como “arte”. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual. Tened por seguro que si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” o una historia de amor con dos hombres como protagonistas, ni de coña se habría recreado tanto. Es por este cúmulo de circunstancias por el que las lesbianas nos sentimos tan ofendidas: se nos reduce siempre a lo mismo, al mismo papel de objetos destinados a dar placer o morbo a la audiencia… Es curioso que las mayores alabanzas procedan, justamente, de hombres heterosexuales; las mujeres, heteros o lesbianas, la ponen bastante peor y son mucho más críticas. Será quizá porque la cosificación sexual de la mujer es algo tan enquistado en nuestra sociedad, en todos los ámbitos, lo tenemos tan admitido, que ni se permite darle la vuelta cuando alguien lo cuestiona (y entonces, de hacerlo, se nos tacha de histéricas, mojigatas o estrechas de mente, como si confundiéramos “abiertos de mente” con “necesidad de mostrar sexo explícito”) y, como siempre, se visibiliza a las lesbianas sólo para la consecución del placer masculino; se las muestra como objetos sexuales en la pantalla con la hipócrita excusa de que es necesario ver esas escenas pornográficas para entender la vida de la protagonista. Y así, la vida de Adèle se queda reducida a “La vida sexual de Adèle”. Una película fácil, vulgar, pornográfica, con todo lo que podía haber dado de sí (no se dedica apenas atención a la lucha interior de la protagonista, a los conflictos con sus padres y amigas ni la solución a los mismos, no se incide en la necesidad de una mayor visibilización y normalización, etc.)… Creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el recurso más fácil y explícito. Es verdaderamente una lástima.

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    1. Yo no voy a defender al director,Paula. Que se defienda él solo, que para eso es su obra. Pero me llama la atención que digas que son "tres horas insustanciales" y un poco después digas que "sin esas largas escenas de sexo la película habría ganado en dignidad y fuerza".
      ¿Cuál es, según tu opinión, el problema de la película, los quince minutos de sexo o toda la trama?
      A mí, personalmente, la historia me hubiera enganchado sin necesidad de esos minutos de sexo explícito. Me gustó ver la evolución de la pareja, desde el (siempre ilusionante) comienzo hasta la (¿inevitable?) muerte de la relación.

      ¿Cómo lo ves tú?

      ¡Saludos!

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    2. Juanjo, resumiendo, yo esta película la veo como una discriminación más y una nueva falta de respeto a la que los homosexuales, por desgracia, nos tenemos que enfrentar con demasiada frecuencia. Y creo que es importante explicar el porqué de nuestra indignación, mía y al de muchas lesbianas (que no es una mera "pataleta" ni mucho menos el producto de una militancia fanática, como muchos creen), para que mucha gente empeñada en verla como lo que no es entienda por fin que si se rodó así es simplemente para crear morbo gratuito... Si alguien quiere hacer porno, que lo haga, pero que no lo justifique haciendo ver que defiende algo o a alguien y sobre todo que se atreva a llamarlo por su nombre y a no disfrazarlo de otra cosa. Además creo que el poder de la sugerencia es mucho más importante que lo explícito y fácil, y creo que esta película, además, oculta sus carencias bajo toneladas de sexo explícito completamente injustificado. Está claro que a los hombres heterosexuales el tema lésbico les encanta y les atrae muchísimo, pero se les ve mucho el plumero para que luego lo nieguen con tanta hipocresía... Lo que ha rodado Kechiche no es arte, es simplemente pornografía para canalizar sus propias fantasías y disfrazarlas a través de tres horas de "pasión", "filosofía de los cuerpos" y "sensibilidad", y si algo me molesta especialmente en esta vida es que traten de venderme una moto falsa o que quieran hacerme comulgar con ruedas de molino.

      El cuadro del tipo que se excita viendo sexo entre dos mujeres es tan antiguo como el mundo, y "La vida de Adèle" no hace sino alimentar y perpetuar la fantasía de la que se nutren las películas porno de toda la vida. No entiendo con qué derecho este director se ha atrevido a utilizar a las lesbianas a través de una película que no es más que una apropiación machista y morbosa de su sexualidad.

      Nos ha costado mucho que a las lesbianas se nos respete (y aún nos sigue costando diariamente) para que nos tengamos que ver expuestas de este modo y se nos visibilice sólo para fomentar el mito erótico frente al público mayoritariamente masculino, lo cual además resulta de muy mal gusto y muy frustrante, porque sentimos que es como si al exponer nuestro disgusto nos increparan: "¡Encima que os visibilizamos y de una manera artística además, os quejáis cuando deberíais aplaudir, sois unas histéricas y unas puritanas!". Es casi como cuando las mujeres se ven "obligadas" a agradecer ese piropo que reciben por la calle sin haberlo pedido. Sinceramente creo que el día que veamos penes en pantalla con la misma frecuencia con que vemos coños y tetas podremos empezar a hablar de igualdad... y hasta que no vea una película de este mismo director que se recree durante diez minutos en dos hombres gays practicando un “justificadísimo” y “bellísimo” sexo anal seguiré pensando que Kechiche es un vulgar onanista y sólo ha buscado plasmar su propia fantasía y la de muchos hombres (como digo en mi comentario, es sintomático tanto la Palma de Oro en Cannes como que las mayores alabanzas procedan de críticos masculinos).

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    3. totalmente de acuerdo

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  3. La sexualidad es central en los descubrimientos que va haciendo la protagonista. Las escenas cuando salen haciendo el amor son parte legitima de la historia: forman la historia. Son imprescindibles. Ademas es un rasgo de la relacion de Adele con su chica, un elemento de union entre las dos. A diferencia de lo que sucede entre la ex y su nueva pareja.

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  4. Hola Paula
    Si no has hallado la profundidad del conjunto,si únicamente te has quedado en los prejuicios morales vinculados al campo de la sexualidad,entonces no has disfrutado de una historia/film monumental,una cinta que nos enseña, nos "desnuda" interiormente a sus protagonistas ( a todos) como pocas veces he visualizado, y te aseguro que llevo muchas horas de cine. Un saludo afetuoso.

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    1. Yo también me considero una gran cinéfila, he visto mucho cine de todos los países, géneros y épocas y además he leído mucha bibliografía y visto mucho material audiovisual (series, películas, documentales, etc.) de temática LGTB, y créeme que produce mucha rabia y frustración ver cómo un vulgar director como éste reduce un material original fantástico (en el cómic se tratan múltiples temas: el amor, la amistad, las relaciones familiares, laborales y sociales…) a lo que parece interesarle únicamente: las variadas formas y posturas en que pueden montárselo dos lesbianas en la cama. Esta visión tan triste y reduccionista (no se dedica apenas atención a la lucha interior de la protagonista, a los conflictos con sus padres y amigas ni la solución a los mismos, no se incide en la necesidad de una mayor visibilización y normalización, etc.) busca sólamente la excitación y el morbo de la crítica, hombres heterosexuales en su mayor parte. Como siempre, se visibiliza a las lesbianas sólo para la consecución del placer masculino; se las muestra como objetos sexuales en la pantalla con la hipócrita excusa de que es necesario ver esas escenas pornográficas para entender la vida de la protagonista. Y así la vida de Adèle se queda reducida a “La vida sexual de Adèle”. Una película zafia, vulgar, pornográfica, con todo lo que podía haber dado de sí. No tiene nada que ver con la moralidad ni con absurdos prejuicios (lee de nuevo mi comentario para darte cuenta de que no tengo nada en contra de mostrar sexo en las películas, pero siempre que sea justificadamente), simplemente quien tenga un mínimo de sensibilidad y empatía entenderá el porqué de la lástima que produce esta reducción a mera pornografía de un material original sobresaliente como era el cómic.

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    2. ¿Por qué tantas lesbianas estamos en contra de esta película? Aquí enumeramos las razones:
      - Fomenta tópicos machistas y morbo gratuito.
      - Vulgariza impunemente la maravillosa obra original, ‪#‎Elazuleselcolormascalido‬, de ‪#‎JulieMaroh‬, y la sexualiza convirtiéndola en basura.
      - Reduce la imagen de las lesbianas a mera pornografía para hombres y la relación entre ellas a una frívola fantasía machista.
      - Cosifica y explota a las actrices, ‪#‎LeaSeydoux‬ y ‪#‎AdeleExarchopoulos‬, para hacer de ellas simples objetos masturbatorios.
      - Ningunea todos los temas profundos del cómic original, así como su buen gusto y sensibilidad, sacrificando su importancia para centrarse únicamente en la explicitud de unas larguísimas escenas sexuales totalmente innecesarias para la trama.
      - Intenta convencer al espectador de que estas escenas son imprescindibles para entender la vida de la protagonista, y en cambio no se regodea ni la décima parte con las escenas de cama heterosexuales (también supuestamente importantes para entender la vida de la protagonista y su evolución).
      - Convierte la visibilización y normalización lésbica en puro morbo para voyeurs y pajilleros.
      - ‪#‎AbdelatifKechiche‬ demuestra una total falta de respeto hacia la idea original concebida por la autora.
      - Es una película mediocre premiada y alabada injustamente sólo por su reclamo sexual, sin el cual la historia no destaca por nada y habría pasado completamente desapercibida.
      - Es ofensiva para las lesbianas, utilizadas una vez más para lo mismo de siempre: la consecución del placer masculino.
      - Toma por idiota al espectador queriendo venderle una supuesta gran historia de amor que no es más que vulgar pornografía.
      - Desaprovecha un fantástico material original y lo que podía haber sido una valiosa y memorable obra de referencia queda reducida al reclamo fácil y comercial.
      - Todo lo anterior se corrobora también con las eróticas fotos promocionales y la sexualizada campaña de publicidad.

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  5. Esta es la película más machista que he visto en mi vida... Además de ser un bodrio de película, aburridísima, interminable, deshilvanada y absurda, tiene la desfachatez de frivolizar hasta extremos increíbles con las relaciones homosexuales entre mujeres. No se la recomiendo a nadie, toda ella me parece una predecible y tópica fantasía masculina.
    Sobre ella se ha discutido mucho sobre que si no es pornográfica, que si las escenas sexuales son gratuitas o no, que la historia original fue escrita por una mujer lesbiana y un hombre heterosexual se ha encargado de degradarla (cosa en la que estoy de acuerdo), que si en realidad está mostrando la realidad de cualquier relación, no sólo homosexual, blablablá. Pues que nadie se lleve a engaño, puesto que como suele decirse, “la respuesta más obvia es siempre la correcta”: la película puede parecer pornográfica y tener escenas gratuitamente morbosas, pero ES realmente una película pornográfica y gratuitamente morbosa.

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  6. Puedo darle cierta relatividad a esta película porque yo, que me identifico como heterosexual, no tengo una necesidad personal (más allá de la humana), de que se visibilize una historia lésbica y se muestre la discriminación a través del cine. PERO COMPRENDO perfectamente que algunas mujeres lesbianas sientan rabia al ver que la primera persona que expone y que dirige esta temática es un hombre heterosexual. Con el historial y el presente que siguen viviendo las personas con sexualidad no normativa, es muy absurdo que no se aproveche una película así para mostrar con profundidad la historia vista desde personas QUE LO HAN VIVIDO y sienten la necesidad de contarlo y reivindicar. En nuestra cultura, el lesbianismo se usa para la excitación masculina y no está visibilizado como una opción vital positiva y completa, y eso a mí también me da asco y rabia. En este sentido me sentí molesta en solidaridad, porque “La vida de Ad’ele” se queda en eso, en un ejercicio de excitación masturbatoria para hombres, un insulto a las lesbianas en particular y a la inteligencia del público en general.
    ES LÍCITO mostrar sexo en una película, por supuesto que sí, pero que me muestren honradamente las reglas desde el principio y no de una manera tan manipuladora y comercial. Dudo que si la película prescindiera de las escenas explícitamente sexuales entre las dos protagonistas (guapísimas, por cierto, y siempre depiladas y listas para el momento, por cierto también…) hubiese tenido la más mínima repercusión (o sí, vete a saber, de pelis malas está el cine lleno). ¿Y por qué? Porque esta es una película totalmente plana, y además larga y tediosa que evita en todo momento el conflicto.
    Lo que se presenta como un drama respecto al propio conflicto de la sexualidad en la adolescencia acaba siendo una historia mediocre con los mismo registros del manido amor romántico, de hecho, bastante afectada por una visión patriarcal y pequeñoburguesa.
    Adéle es un personaje altamente ostiable,que no lucha por lo que quiere sino que directamente se deja llevar, la caga en innumerables ocasiones y después llora y espera que las cosas se solucionen solas. Una adolescente de clase media a la que nos quieren presentar más culta que el mundo que la rodea cuando no es en absoluto espabilada ni mucho más lista que sus padres, que comen spaguettis mirando la tele y sin hablar entre ellos.
    Emma, una egocéntrica de campeonato representando el rol masculino de la pareja (cada vez más exagerado). El peor rol que puede representar un hombre: paternalista, dominante y que se considera muy superior intelectualmente a su joven novia. Hasta el punto de llamarla puta por acostarse con otro (¡y eso que antes de empezar con Adele, es ella la que tiene pareja!). Todo ello enmarcado en su mundo de pequeña burguesa con unos padres que comen ostras y le permiten ser la nini de la casa para centrarse en su arte.
    Se evitan TODOS los conflictos que se presentan en la película: el conflicto de Emma con su pareja hasta que se enrolla con Adele, el conflicto de Adele con los compañeros homófobos de su clase, el conflicto de Adele con sus padres al salir del armario, el conflicto de Adele con el entorno laboral y su homosexualidad… para ir a lo fácil: pongámoslas a follar durante 15 minutos para que a nadie el quepa duda de la pasión que las une.
    Esta no es una película sobre la homosexualidad, es un culebrón absurdo que ha utilizado el sexo lésbico como principal reclamo. Que nadie tenga valor para admitir una evidencia de tal calibre es lo tremendo, y por eso no debe resultar tan raro que a muchos y muchas (heterosexuales u homosexuales, aunque comprendo perfectamente que a las lesbianas les indigne más) nos parezca hipócrita.

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  7. Se nos presentan ante nosotros unas escenas pornográficas que poco buscan aportar nada a la historia, sino simplemente utilizar un truco efectista que busca llamar la atención del espectador. Por supuesto que ver a dos mujeres en la cama durante diez minutos es algo que impresiona, pero ¿son estas escenas incluidas en la película con la finalidad de contar mejor la historia o como un simple artificio para conseguir llamar la atención del espectador ya que el guión por sí solo no es capaz de hacerlo? Personalmente no me cabe duda de que, en esta ocasión se trata de la segunda opción. Aquí no se buscaba contar una buena historia. Se buscaba impresionar al espectador, y es demasiado sencillo hacerlo enseñándonos sexo lésbico explícito, Es fácil impresionar mediante artificios, mucho más difícil es impresionar contando bien una gran historia, sin embargo mucha gente lo consigue, no es el caso de esta película.

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  8. ¿Por qué tantas lesbianas estamos en contra de esta película? Aquí enumeramos las razones:
    - Fomenta tópicos machistas y morbo gratuito.
    - Vulgariza impunemente la maravillosa obra original, ‪#‎Elazuleselcolormascalido‬, de ‪#‎JulieMaroh‬, y la sexualiza convirtiéndola en basura.
    - Reduce la imagen de las lesbianas a mera pornografía para hombres y la relación entre ellas a una frívola fantasía machista.
    - Cosifica y explota a las actrices, ‪#‎LeaSeydoux‬ y ‪#‎AdeleExarchopoulos‬, para hacer de ellas simples objetos masturbatorios.
    - Ningunea todos los temas profundos del cómic original, así como su buen gusto y sensibilidad, sacrificando su importancia para centrarse únicamente en la explicitud de unas larguísimas escenas sexuales totalmente innecesarias para la trama.
    - Intenta convencer al espectador de que estas escenas son imprescindibles para entender la vida de la protagonista, y en cambio no se regodea ni la décima parte con las escenas de cama heterosexuales (también supuestamente importantes para entender la vida de la protagonista y su evolución).
    - Convierte la visibilización y normalización lésbica en puro morbo para voyeurs y pajilleros.
    - ‪#‎AbdelatifKechiche‬ demuestra una total falta de respeto hacia la idea original concebida por la autora.
    - Es una película mediocre premiada y alabada injustamente sólo por su reclamo sexual, sin el cual la historia no destaca por nada y habría pasado completamente desapercibida.
    - Es ofensiva para las lesbianas, utilizadas una vez más para lo mismo de siempre: la consecución del placer masculino.
    - Toma por idiota al espectador queriendo venderle una supuesta gran historia de amor que no es más que vulgar pornografía.
    - Desaprovecha un fantástico material original y lo que podía haber sido una valiosa y memorable obra de referencia queda reducida al reclamo fácil y comercial.
    - Todo lo anterior se corrobora también con las eróticas fotos promocionales y la sexualizada campaña de publicidad.

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  9. Coincido plenamente con los comentarios anteriores en que las escenas sexuales son innecesariamente largas e innecesariamente explícitas. No he leído el cómic ni he visto en primera persona sexo lésbico, supongo que podría ser presentado de forma romántica y hermosa, pero también de forma salvaje y apasionada como es el caso en esta película, al menos yo no lo hago (la mayoría de las veces) bajo una manta ni mi pareja se enrolla en la sábana para ir al baño una vez terminado como se suele ver en las películas. A mí esas escenas me parecieron muy naturales y pasionales a la par que excesivamente largas, pienso que con 30 segundos o así habría sido bastante para transmitir la idea de una joven descubriendo su sexualidad y la pasión con la que la ejerce.

    Por otra parte, no solo pienso que las escenas sexuales sean innecesariamente largas, sino que la película en conjunto está cortada por ese mismo patrón, así que disiento con la opinión de Juanjo de que "no se hace larga ni pesada, donde la trama fluye con gran naturalidad". A mi prácticamente todas las escenas se me hicieron largas, y creo que en dos horas se podría sintetizar perfectamente todo el material importante de la película. Por esto pienso que el director no es que se extendiera en las escenas sexuales a propósito, sino que es su forma de rodar, haciendo todas sus escenas innecesariamente largas.

    Contestando concretamente a nuestra lectora Paula, como he dicho coincido contigo en que se podían haber evitado ciertos planos, que la actriz tiene cara de empaná durante toda la película e incluso que la película no es tan buena como para ganar en el festival de Cannes. Sin embargo, eso de "Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes" o "busca sólamente la excitación y el morbo de la crítica, hombres heterosexuales en su mayor parte" me parece la mayor tontería que he leído en mucho tiempo en este blog. Para tu información, el jurado de Cannes está formado por 4 hombres, 4 mujeres y un presidente del jurado ( aquí puedes ver más concretamente quién decició que La vida de Adele se llevara el premio), así que probablemente hay tres opciones: 1. Todos los hombres se aliaron para votarla ya que eran mayoría (contando al presidente); 2. A las mujeres del jurado también le gustó la película; 3. Los hombres abofetearon a las mujeres y las mandaron a fregar mientras ellos se masturbaban viendo la película, que supongo que es lo que tú piensas que pasó.

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  10. Tampoco es la primera película que recorre el camino de la polémica al tratar tan abiertamente el sexo. Uno de los ejemplos más recientes lo tenemos en Nymphomaniac, de la que Juanjo ya nos habló anteriormente. También existen grandes títulos como Calígula o El último tango en Paris con Marlon Brando, las cuales el sexo era parte fundamental de la trama, y no recuerdo que Lucía y el sexo levantara tantas ampollas aunque se mostraran igualmente genitales tanto masculinos como femeninos.

    Otro indicio de que ver a dos chicas haciendo la tijera no es lo único que le interesa a los sexualmente amargados críticos heterosexuales, es que en el mismo festival de Cannes en el que esta película fue premiada, también se premió al director de El desconocido del lago , película que por lo que he leído por ahí también muestra escenas bastante explícitas de sexo gay.

    Para terminar me gustaría puntualizar que, al menos desde mi punto de vista, no se está estigmatizando al lesbianismo de ninguna manera, o al menos no creo que el espectador medio piense que esta es la forma de vivir que tiene una pareja formada por dos mujeres. Puede que el director solo buscara el morbo de la manera en la que decidió adaptar una novela gráfica que aunque no he leído, estoy seguro que es mucho más profunda, compleja y enriquecedora que esta película, pero tampoco creo que sea necesaria tanta indignación, al fin y al cabo es solo sexo, y no me hace falta ser lesbiana, ni siquiera mujer, para darme cuenta de que solo es morbo injustificado lo del tal Kechiche.

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  11. Creo que la comunidad Homosexual se toma muy apecho el tema. Nunca nada va a sastifacer al 100% sus exigencias cinematograficas. Ami la pelicula se me hizo muy triste, como termina una relacion en la que hubo mucho amor. Como una sigue con su vida y otra se queda ahi en el vacio. En fin, es mi opinion.

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