How to Get Away with Murder: El nuevo experimento de Shonda Rhimes

9 de noviembre de 2014


Pocos nombres propios de la ficción televisiva estadounidense tienen tanto peso como el de Shonda Rhimes. La showrunner, considerada una de las 100 personas más influyentes del mundo, es más que conocida por firmar series de gran éxito (que no necesariamente de la misma calidad). Si no os suena su nombre, sí que estoy segura de que conocéis su producto estandarte: Grey’s Anatomy.

La fórmula de esta archiconocida serie de médicos es precisamente la receta que hace que todo lo que Shonda toca se convierta en oro: personajes con rasgos muy marcados, complejos líos sentimentales y, sobre todo, espectaculares giros argumentales que se atreven con todo. Absolutamente todo.

Por ese motivo, la noticia de que Rhimes estrenaba serie esta temporada causó una gran expectación entre críticos y público. Y precisamente de ello vamos a hablar hoy.

How to Get Away with Murder (que viene a significar algo así como “Cómo salir impune del asesinato”) cambia el género médico por el legal, aunque manteniendo la identidad de la que hablábamos antes. La serie narra la historia de Annalise Keating, una durísima profesora de Derecho Penal que cada año selecciona a sus mejores alumnos para que trabajen en su firma privada. De este modo vemos cómo se desarrollan, de manera paralela, una trama en la universidad y otra en los casos individuales que se van tratando cada semana.

Los protagonistas – como no podía ser de otra manera – tienen personalidades muy marcadas. Annalise es una mujer fría, distante y sin escrúpulos: es capaz de todo por ganar un caso, sin importar que esté fuera de la moralidad o, incluso, la legalidad. Este afán por salir siempre victoriosa se transmite a sus alumnos, más rivales que compañeros, capaces de cualquier cosa por impresionar a su profesora. Las escenas que se desarrollan en las aulas de la facultad son impagables. 



A la vez, los episodios nos van mostrando pinceladas de un crimen en el que están implicados los propios alumnos, y en el que – imaginamos – aplicarán todo lo que han aprendido de su profesora para salir impunes.

Comentábamos antes que el éxito no tiene que estar necesariamente ligado a la calidad (por desgracia, y como ya hemos visto en tantos casos). Y eso es lo que demuestra esta serie. Si queréis misterio, un gran guión, y profundidad, How to Get Away with Murder no es, para nada, lo que buscáis. Más bien al contrario; esta serie tiene todos los ingredientes para convertirse en el guilty pleasure de la temporada: bajo esa falsa apariencia de serie dramática, podemos decir que estamos ante la comedia del año. Y, sabiendo que es Shonda la que firma, es posible que tengamos entretenimiento para rato…

1 comentario:

  1. Hola, me encanta la crítica que has hecho sobre la serie, aunque no estoy de acuerdo con algunos puntos, yo veo la serie y creo que es muy adecuada para la cadena y para el público al que va dirigido, los giros de guión me parece que están muy bien realizadas y consigue mantener enganchado al espectador que en definitiva es lo que se pretende. Ademas no podemos echar la culpa a Shonda Rhimes porque ella no es la creadora de la serie es solo productora. A mí me parece un entretenimiento sano ideal para mujeres de mediana edad que es en definitiva quienes verán la serie.

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