Una historia verdadera

14 de septiembre de 2014


Excepcional. Deliciosa. Conmovedora . Una obra maestra. Todo eso y más en una verdadera historia, una de las buenas, dirigida por David Lynch. Casi dos horas de cine de gran calidad, de ese que remueve los sentimientos, las entrañas, sin recurrir a la sensiblería fácil. Una verdadera joya del cine que no os deberíais perder. Hacedme caso. Os mantendrá pegados al sillón desde el principio hasta el final.

Hay viajes que uno debe hacer solo, en la intimidad de sus pensamientos, sin importarle quién se oponga ni las trabas del camino. Sólo cuentan las ganas y la necesidad (impuesta o no) de hacerlo. Y así es el viaje que Alvin Straight inicia desde su hogar en Laurens (Iowa) hasta el de su hermano en Mt. Zion (Wisconsin), separados por más de 500 kilómetros, en una vieja máquina cortacésped.

Lyle, hermano mayor de Alvin, sufre un infarto. Cuando Alvin se entera, decide ir a visitarle, a pesar de que hace más de diez años que no se dirigen la palabra. Pero Alvin no puede conducir y no se fía de que otros le lleven. Su cortacésped será, desde ese momento, el vehículo en el que recorrerá la distancia que le separa de su hermano. “Es usted un buen hombre hablando con uno testarudo. Quiero terminar este viaje tal y como lo empecé” es una de esas frases con que se nos presenta la personalidad del hombre, tan cabezota y valiente como inteligente y sincero. La necesidad de reconciliarse, tanto con su hermano como consigo mismo, es el motor que empuja la vieja máquina; las dos.

Avalada por las más de 33 nominaciones y 19 premios, Una historia verdadera es una película conmovedora que no cae en ningún momento en la cursilería. Una historia impresionante, una obra maestra basada en un hecho real, que David Lynch sabe llevar a la pantalla con la maestría propia de su genio. La grandiosidad de los paisajes y la belleza de la música hacen de esta cinta una verdadera obra maestra, de esas que hay que ver, enseñar a los amigos y tener en la estantería de casa.

Puestos a recordar, Una historia verdadera es una joya que me recuerda, en cierta medida y salvando las distancias, a otra película de la que ya hemos hablado aquí: Nebraska. Tramas distintas y conceptos distintos, pero una idea común: si se quiere algo, hay que ir a por ello.

Cine del bueno, de calidad. ¡Que lo disfruten ustedes!


1 comentario:

  1. Fantastico tu post. Yo la vi pensando que seria una pelicula mas tipo "Lynch" y me encontre con esta maravilla. Muy recomendable

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