De un tiempo a esta parte, me he sentido un poco como Bill Murray en Atrapado en el Tiempo cada vez que veía el trabajo de cierto actor, revivía la misma interpretación película tras película, los mismos gestos y la misma sonrisa de vendedor de aspiradoras.
No obstante, tenía en cuenta que películas como "Eyes Wide Shut", "Magnolia", "Collateral", "Minority Report" o "El Último Samurai" consiguieron que no se notara la monótona y encasillada interpretación de Tom Cruise, y reconozco que esperaba que
Al Filo del Mañana se sumara a la lista.
Prejuicios aparte, intenté ser objetivo y poner en una balanza pros y contras, y admito que habían motivos más que convincentes para darle una oportunidad. La originalidad de la historia, las buenas críticas recibidas y la posibilidad de hacerme la contra a mí mismo pesaron mucho en la decisión.
El hecho de que estuviese basada en la novela "Todo lo que necesitas es matar" (Ōru Yū Nīdo Izu Kiru), escrita por Hiroshi Sakurazaka, la cual ya había cosechado cierto éxito, me proporcionó ese empujón final para decantarme por esta elección y no otra (Viva la Libertad por ejemplo).