De comedias, risas y más...

11 de mayo de 2014



Qué bonito es hacer reír, y qué difícil. Yo soy de los que piensan que todo vale para hacer reír, siempre que se haga con buen gusto y con cierto estilo, que es difícil de explicar pero fácil de captar. Cualquier tema, por duro que sea, puede ser caldo de cultivo para un buen chiste, una anécdota graciosa o incluso una gran película. ¿Por qué no? El problema, y no es fácil de resolver, es que no todo el mundo es capaz de hacerlo con ese buen gusto del que hablo. Por eso valoro tanto a las personas que hacen buena comedia en cualquiera de sus formas. Es fácil grabar a un tipo golpeándose con el cristal de una puerta, a otro soltando un río de insultos por la boca o a un tercero poniendo extrañas muecas. Gracietas infantiles todas. Y está bien, quizá para pasar un momento, o un ratito. Pero para una hora y media no da. Al menos a mí.

Pero, por fortuna, hay en el mundo del cine (que es el que nos toca abordar hoy) unas cuantas mentes privilegiadas capaces de hacernos reír, de hacernos olvidar durante dos horas los problemas que inevitablemente arrastramos; capaces de sentarnos delante de una pantalla y enseñarnos que sí, que la risa es buena; que reírnos, incluso de nosotros mismos, es una señal de inteligencia, de buen gusto, de humanidad; que en el humor cabe todo si se sabe manejar.

Según escribo estas líneas me acuerdo, no puede ser de otra manera, del “efecto Ocho apellidos vascos”: seguramente no será la mejor película de la historia (aunque sí es una buena comedia), pero tiene el mérito de habernos hecho recordar que, como he dicho antes, con buen gusto, uno puede hacer humor sobre cualquier tema. Pero hay que saber.

Después de este alegato a favor del buen humor en el cine, de la comedia de calidad, voy a mojarme, voy a ser valiente y voy a dejar aquí una lista con las que considero son algunas (sólo algunas) de las mejores comedias de la historia del cine. ¿Estáis de acuerdo? ¿Quitaríais alguna? ¿Qué añadiríais?

La vida de Brian: probablemente la comedia por excelencia. Una joya necesaria y suficiente.



Los caballeros de la mesa cuadrada: desternillante. Tan absurda como divertida. Monty Python en estado puro.



El jovencito Frankestein: ¿qué se puede decir de esta genialidad? Todo un clásico que no os deberíais perder.


Aterriza como puedas: viajar en avión nunca fue tan divertido.



Amanece, que no es poco: el humor absurdo de José Luis Cuerda elevado al máximo exponente. Eterna.



Una noche en la ópera: la parte contratante de la primera parte... (de esa dejo varias escenas porque lo merece, sin duda).







La vaquilla: o cómo hacer humor de una tragedia.

4 comentarios:

  1. Esto si que es humor y no "8 apellidos Vascos"

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  2. Completamente de acuerdo, Víctor. Pero claro, qué voy a decir yo, que escribí el post :).
    Las seis películas que menciono son de un nivel altísimo.
    ¡Saludos!

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  3. Yo a pesar de que se base mucho en los gestos, la película Ace Ventura de Jim Carrey me gusta mucho. Pero la uno, la primera. Y así más moderna, la verdad es que me reí mucho con Resacón en las Vegas. También la uno XD. Y española hubo una película no muy famosa que me reí a lágrima tendida en una escena de una llamada de teléfono, la peli Peor imposible.

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  4. Particularmente me encanta el humor absurdo de los Monthy Python, tipo "Agárralo como puedas" o "Scary Movie", pero si tengo que elegir una película de humor por excelencia creo que me quedaría con "El jefe de todo esto". Creo que todos necesitamos en algún momento un abrazo de papá oso...jejejeje ;)

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