Californication: sexo, drogas, Rock&Roll... y algo más...

20 de abril de 2014


Sexo, drogas y Rock&Roll no es un resumen del argumento de Californication, aunque sí podría decirse que es un tópico repetido hasta la saciedad casi en cada capítulo. Y funciona, vaya que si funciona. Acaba de estrenarse la séptima temporada de esta irreverente serie que narra la desordenada vida de Hank Moody (David Duchovny), escritor pendenciero, alcohólico, mujeriego, algo drogadicto (no demasiado, que todo tiene un límite) y eternamente enamorado de Karen (Natasha McElhone).

Hank representa la idea del escritor borracho, el genio ingobernable e incomprendido, el beodo divertido y travieso que es capaz de lo mejor y de lo peor. Un muesca más en el tópico (no tan cierto como se cree, me temo) de la fusión entre alcohol y talento literario. No es cuestión de debatir aquí la realidad o irrealidad de este argumento recurrente a lo largo de la historia. Lo que sí está claro es que en la serie funciona, y con eso nos basta.

Mucho se ha hablado de esta serie, claramente no apta para todos los públicos. Desde luego, los guionistas no se cortan en ofrecernos la realidad de Hank tal y como el propio personaje la vive, y eso parece haber herido más de una sensibilidad. ¡Qué demonios, al que no le guste, que no mire! A mí me parece una serie realmente adictiva. Quizá porque, de algún modo, todos sentimos ese flechazo de envidia por un personaje que se autodestruye entre mujeres y alcohol, y de paso destruye todo cuanto se sitúa a su alrededor. Nos gusta porque, tal vez, nos encanta vivirlo a través de la seguridad de la pantalla de la televisión, sabiendo que la ficción se acabará cuando comiencen los títulos de crédito, aunque una parte de nosotros desearía tener la desfachatez de Hank... Pero sólo tal vez...

Sin duda existe un paralelismo evidente entre Charles Bukowski, escritor norteamericano, el alter ego de sus novelas, Henry “Hank” Chinasky, y nuestro protagonista de Californication, Hank Moody. Un trío incorregible. Una ficción real y mentirosa. Todo cabe en una historia así.

Un experimento muy interesante es leer un par de obras de Bukowski (recomiendo Mujeres y Hollywood) y luego sentarse con unas cervezas a ver Californication. Es probable que al final del experimento sólo quieras ponerte a escribir, beber, marcar algún que otro sospechoso número de teléfono que tenías abandonado en la profundidad de tu agenda y apostar por algún caballo ganador.

Os dejo con los dos minutos más irreverentes de la historia de las series: el comienzo de Californication. Espero que lo disfruten ustedes. Él, desde luego, sí lo hace.

4 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu referencia con Henry Chinasky, pero éste era muchísimo más capullo que Hank, si no recuerdo mal. Gran post, como siempre ¡arrumacos juanjo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :) Los dos son unos crápulas de mucho cuidado.
      ¡Arrumacos y carantoñas! :)

      Eliminar
  2. Ayer vi el final de la serie. Aquí os dejo mi valoración en general, pos si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/06/californicando.html

    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Pendiente la séptima a ver cuando la traducen paso de verla con subtítulos que bloquean los desnudos gratuitos que tanto se agradecen en definitiva gran serie y no por han sino por el gran runkle o bebe gigante completamente humillado de mil formas temporada si temporada también por cierto pagais por publicar artículos en vuestro blog porque yo me he tragado mas de 600 pelos y 70 series y escribo genial y necesito money mi correo singapur568@hotmail.con por si queréis contratarme

    ResponderEliminar

Procura que tu comentario esté relacionado con esta entrada y no olvides revisar la ortografía. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, escribe con respeto y educación. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados. Gracias por comentar.