¿Te atreves a entrar al número 9?

23 de marzo de 2014


Cuando hablamos de ficción televisiva, siempre tendemos, por costumbre, a referirnos a los productos que nos llegan desde Estados Unidos. Sin embargo, y cada vez con más fuerza, las series de otros lugares están logrando hacerse un hueco y un nombre a base de esfuerzo y buenas producciones. Y, sin lugar a dudas, las que mejor lo están logrando son las series británicas. La mediática Sherlock, la siempre original Doctor Who (un producto nada nuevo, con muchos años de rodaje), la visualmente impactante Utopía, la genial Black Mirror, la atractiva Dates… todas ellas –por nombrar sólo unas pocas- se codean ahora con las series más conocidas del panorama actual. Y con motivo. 

Las series de la televisión británica mantienen esas características tan propias, que tienen en el acento su marca más personal, pero que también se distinguen por sus temporadas cortas –a veces demasiado-, su peculiar uso del color, y su preferencia por el guión frente al efectismo. Algo que siempre es de agradecer. Hoy venimos a presentar una nueva serie british, de las más recientes, a la que merece la pena dar una oportunidad: Inside No. 9. 

Para los que estén más curtidos en el tema de la ficción británica, los nombres de Reece Shearsmith y Steve Pemberton no pasan en absoluto desapercibidos. Estos dos caballeros, actores y escritores, ya trabajaron juntos en The League of Gentlemen y en Psychoville, dos comedias negras en las que demostraron tanto su capacidad camaleónica como su interés por combinar las risas y el terror como un todo.

En este tercer proyecto conjunto, los creadores inclinan algo más la balanza hacia el horror, aunque sin dar de lado al aspecto cómico, muy presente en momentos puntuales. Personalmente, esta es la primera vez en la que entro en contacto con una serie de Shearsmith y Pemberton, pero tengo muy claro que no será la última.


Inside No. 9 es en realidad una antología de historias independientes que tienen como único hilo conductor el hecho de que se desarrollan tras diferentes puertas con el número 9. Mansiones, apartamentos o incluso camerinos en los que encontramos todo tipo de tramas y personajes. Su primera temporada, que acaba de finalizar, ha contado con seis episodios, y la serie ya ha sido renovada para una segunda entrega.

¿Qué tienen en común sus episodios? Principalmente –además del número 9 que ya hemos mencionado-, cada uno de ellos profundiza en uno de los aspectos más bajos del ser humano. Defectos como la codicia, la envidia, o el rencor son algunos de los motores principales de los episodios. Y, por supuesto, en cada uno de ellos encontramos algún giro inesperado que nos cambia por completo el concepto que pudiéramos tener de la historia.

Vamos ahora a hablar un poco de cada uno de los episodios, sin llegar a desvelar nada relevante de su trama:

  • Sardines, el primer episodio, prácticamente tiene lugar en un único (y reducido) espacio. Su avance se basa en el diálogo de los personajes que se van uniendo y que contribuyen a crear la sensación de asfixia que deja intuir el título.
  • A Quiet Night In es, sin duda, uno de los más sorprendentes. Sin apenas utilizar una palabra en todo el episodio, consigue atrapar nuestra atención, en una acción perfectamente coregrafiada. 
  • Tom & Gerri quizás sea el que más juega con el plano psicológico y con la confusión de las perspectivas, consiguiendo, a pesar de ello, que logremos identificarnos perfectamente con el personaje principal. 
  • Last Gap es, en su concepción, uno de los mejores episodios, y quizás el que mejor ataca a la naturaleza humana. Sólo su final, algo predecible, empaña un poco un episodio muy logrado en su planteamiento. 
  • The Understudy, centrado en lo que ocurre entre bambalinas en la representación de una obra de Shakespeare, se centra en los sacrificios que puede acarrear el ascenso al éxito, intercalándolo con un ingrediente sobrenatural. 
  • Finalmente, The Harrowing es el que más se acerca a la concepción clásica del género de terror, logrando una gran ambientación que resulta tan esencial como la misma trama. 

En conclusión, seis episodios diferentes que nos aportan ideas y sorpresas nuevas y cuyo visionado (de apenas 30 minutos por episodio) transcurre en un suspiro. Probar a ver uno y decidme si no sentís curiosidad por ver qué ocultan los demás. Espero vuestras opiniones.

2 comentarios:

  1. Teniendo en cuenta que tanto Black Mirror, Utopía y Sherlock me gustaron muy muy muy mucho, no voy a dudar ni un segundo en ver esta serie. Estos ingleses están sacando cada perla que no se puede dejar pasar. Afortunadamente existen personas como Isabel para darlas a conocer ;)

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  2. ¡Gracias, Mariano, por tener en cuenta la recomendación! Ya me contarás qué te parece :)

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