12 años de esclavitud

26 de febrero de 2014



Sólo quedan días para la gran gala del cine y una de las grandes favoritas tanto por la crítica como por los premios logrados hasta el momento es la que aquí titula: 12 años de esclavitud. ¿Nos encontramos entonces frente a la película del año? ¿Repetirá podium en la gala del domingo?

Es innegable que se bordan técnicamente los recursos de la dirección, que los "decorados naturales" son espectaculares y que la pareja de baile formada por Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender es potente. Lo impensable es que el conjunto pueda presentarse de algún modo descolorido, y no por lo gris del suceso. Que lejos de padecer con Solomon y de angustiarse con sus experiencias como si uno mismo las viviera, uno al final se queda distante, frío, consciente de ser un mero espectador. Una historia en la que la emoción no se acaba de sentir y en la que solamente la temática sobre un hecho tan nefasto de la Historia, toca de verdad.


Una selección de minutos para recuperar 12 años en la vida de Solomon Northup, un personaje de carne y hueso que plasmó sus vivencias en una autobiografía: La terrible experiencia de un hombre libre que es engañado para acabar siendo un esclavo, que pierde absolutamente todo en un instante y que sufre el desgaste físico y psicológico que eso conlleva. Sin embargo, la adaptación al cine no contagia y el personaje queda vacío de empatía.

Una atmósfera y una historia que la dotan para convertirse en un gran clásico, pero que al final se queda por poco a las puertas de conseguirlo: Escasea profundidad en la evolución del personaje, la trama no es poderosa, las personalidades no son complejas y no supone una nueva visión del tema. En resumen, carece de algo que la haga diferente, especial, única. Sí que aturde con duras escenas pero no hiere como se esperaría en una visión global. Se presenta con episodios puntuales de gran crudeza pero dentro de un guión demasiado plano, demasiado formal.


Todo lo anterior hace que uno se plantee que pueda ser considerada la mejor película del año. Lo que no queda en entredicho es que se trata de una buena película, no brillante, pero sí más que correcta. En breve conoceremos si el jurado es de la misma opinión o si finalmente el trabajo de Steve McQueen se alza con el premio en el Dolby Theater. Hasta entonces...¡hagan sus apuestas!

2 comentarios:

  1. Indudablemente esta pelicula era merecedora del Oscar, aunque muchos critiquen las actuaciones. Habrá que ver qué film obtiene el galardón este año.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, al igual que tú mucha gente pensaba que era la merecedora del premio. Y para este año, ¿tienes alguna favorita?

      Eliminar

Procura que tu comentario esté relacionado con esta entrada y no olvides revisar la ortografía. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, escribe con respeto y educación. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados. Gracias por comentar.