Siete psicópatas

15 de diciembre de 2013


Nunca me he tirado un órdago en este blog. He envidado a grandes películas, pero nunca lo he puesto todo encima de la mesa. Pues hoy es el día, qué diablos. Órdago a grande con Siete psicópatas. Es posible que algunos, muchos, no se jugaran nunca pagar las copas con esta película, pero de eso se trata, de jugársela. Vosotros, queridos lectores, sois gente culta y lista, así que estoy seguro de que me entenderéis. No es que Siete psicópatas vaya a ser la mejor película de la historia; ni siquiera acabará (injustamente) en las listas de las mejores películas. Pero, amigos, Siete psicópatas es una gran película.

Ya sabéis que no soy amigo de desvelar las tramas, que para eso mejor veis la película, pero un esbozo sí merece la pena dar, así que aquí vamos: un guionista de cine (papel protagonizado por Colin Farrel), que atraviesa una crisis como escritor, se ve involucrado en un lío cuando uno de sus mejores amigos, que se dedica al robo de mascotas, comete un grave error al robar el perro de un conocido y peligroso mafioso. El embrollo llevará a Marty (Colin Farrel) a verse directamente afectado por el golpe de su amigo. Y hasta aquí, la trama que puedo contar.

Es posible que muchos de vosotros sintáis cierta aversión al escuchar hablar de Colin Farrel: os comprendo. Pero debéis creerme cuando digo que en Siete psicópatas, el guapo de Colin, hace un buen papel. Claro está, que la inmensa compañía de Woody Harrelson y el genial Christopher Walken tiene mucho que ver en el buen sabor de boca que deja la cinta. Genial la actuación de Sam Rockwell.

Por otra parte, y aunque las comparaciones son odiosas, la película me recordó en varios aspectos a las creaciones de un grande del cine: Tarantino. Por supuesto, Siete psicópatas no debe compararse con la obra del genio, pero (y que el dios de los 35 mm me perdone) tiene un aire. El guión lleva varias líneas argumentales magistralmente entrelazadas, algo que es de agradecer. La forma de contar la historia, junto con algunos aspectos destacados, como las escenas violentas explícitas (no demasiadas, no os vayáis a asustar), en las que la sangre sí parece sangre, y el trasfondo cómico de la trama, me trasladaron al universo Tarantino durante un buen rato. Dejando las comparaciones aparte, la película fue toda una sorpresa para mí. Reconozco que la vi por recomendación, sin tener muy claro lo que iba a ver. Y la sorpresa mereció la pena.

Por supuesto, no sólo me gustó a mí. La lista de nominaciones y premios es bastante amplia, así que si no os queréis fiar de mí, aquí tenéis una buena serie de razones para verla.

Espero que la disfrutéis. No tiene desperdicio. Os dejo con el tráiler, que seguro que os convencerá:


2 comentarios:

  1. ¡Qué buena pinta! Después de esta semanica de exámenes cae fijo, para celebrarlo o para olvidar las penas :p

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