Pacific Rim, una de robots y mi particular decepción estival

27 de agosto de 2013

Muy probablemente alguien que leyera mi anterior crítica sobre Guerra Mundial Z pueda tildarme de hipócrita al defender lo que defendí en aquella ocasión, ya que, basándome en la premisa de que era una película que daba al espectador exactamente que lo que prometía dar (acción a destajo y zombis) uno podría igualmente argumentar que Pacific Rim cumple fielmente el mismo cometido: promete peleas de robots contra sucedáneos de Godzillas y es precisamente eso lo que nos da... ni más ni menos (suspiro desconsolado).


Sí, lo siento, me sale un gran suspiro y no puedo evitarlo. Es que es Guillermo del Toro quien se pone a los mandos de semejante odisea robótica. No estamos hablando de Joel Schumacher ni de directores de esa calaña; hablamos de del Toro, del gran Guillermo del Toro. Francamente, esperaba más. Me habría bastado sólo con un poquito más. Igual son las canas que empiezan a poblar mi cabeza las que me hacen más quisquilloso y exigente, pero lo cierto es que salí del cine completamente decepcionado (y dormido).

Bien es cierto que hay películas que sólo podemos comprender desde el homenaje a otros géneros, porque de lo contrario habría que calificarlas como ridículas. Es el caso de Pacific Rim, una película que se inspira en los tópicos japoneses de robots luchando contra monstruos a la altura de lo que sólo Hollywood puede ofrecer.

Es una aventura épica de ciencia ficción, eso sin duda. Y con unos efectos especiales dignos de rivalizar con la mejor de las superproducciones aparecidas hasta la fecha. ¿Y el resto? Pues ese es el tema, que uno no deja de sentir en toda la película que el resto no deja de ser absurda y aburrida morralla. La escasa narrativa se esfuma a los veinte minutos para dar paso a una superproducción larga, muy larga y algo fatigosa, con su inevitable media hora final de batallas interminables. Vendría a ser como el relleno de nata de los roscones de reyes, que en su justa medida le da el punto perfecto, pero que si el experto repostero se pasa con la manga pastelera... acaba empachando. Simplemente eso fue Pacific Rim para mí; un ingente empacho de peleas de robots.


¿Lo mejor? Que el universo me recordó mucho a mi querida "Evangelion", con la grandiosa salvedad de que, donde el anime sentaba las bases en unos personajes carismáticos y un relato que iba más allá de lo evidente, Pacific Rim se conforma con una infladísima superproducción desaprovechada por completo.

¿Lo peor? Pues que Pacific Rim lo tenía TODO para ser una de las grandes películas de esta temporada y se ha quedado en un batiburrillo de buenos efectos especiales y aburridísimos y larguísimos titánicos combates.

2 comentarios:

  1. Mira que ya te avisamos, te dijimos que iba a ser un truño más que se les mete a los espectadores en verano porque no saben qué hacer y van al cine a ver Baysplosions , yo no esperaba más de lo que comentas.

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  2. World War Z decepciona, y Pacific Rim también promete decepcionar.
    Y si es de Guillermo del Toro, le han timado. Le dirían que podía rodar Las Montañas de la locura y de repente le dieron el cambiazo de un guión destinado a Michael Bay

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