Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera es una de esas películas que tienes que ver. Desde luego no te va a dejar indiferente, pero además vas a acabar pensando que has visto algo grande, muy grande, encerrado en algo muy pequeñito. Es un cuento con moraleja; casi un poema budista que nos empuja a la meditación sobre algunos de los aspectos más importantes de la existencia.
La vida de un monje aprendiz junto a su maestro, rodeados de un paraje idílico, estructura la historia dividida en cinco partes: la primavera, en la que el pequeño monje recibe las enseñanzas de su maestro; el verano, en el que el monje, ya adolescente, descubre el amor de una mujer; el otoño, en el que el protagonista se deja llevar por los instintos más bajos, abandonando todas las enseñanzas que conocía; el invierno, metáfora de el fin de muchas cosas, pero también preparación para un nuevo renacer; y por último la primavera, renacer clásico, donde se cierra el círculo de la vida y del aprendizaje. Si el invierno es la muerte, la primavera es la vuelta a la vida.
La película no es abundante en diálogos, más bien al contrario, se emplean los justos para seguir la historia, dejando que el espectador asimile la narración más a través de las imágenes y los gestos que de las palabras. Esta forma arriesgada de contar, que puede llevarnos al desastre, parece sin embargo acertada en esa historia. Sin duda, el caparazón exterior de la película, el maestro budista y su discípulo, encaja perfectamente con la manera de presentar la trama. El transcurrir del tiempo, brillantemente acompañado con el de las estaciones, también nos invita a este tipo de película de poco diálogo, aunque en ningún momento tengamos la sensación de necesitar más. La excelente fotografía acompaña siempre la historia de una vida que va más allá de la que vive el protagonista.
No apta para cualquier momento, es una de esas películas que hay que sentarse a ver con tranquilidad, dejándose llevar por las imágenes y por la historia y, como suele pasarnos cada vez que vemos una historia con ciertas referencias religiosas orientales o budistas, hay que verla tratando de que cada uno de los momentos nos envuelva y nos atrape, por si, con un poco de suerte, algunas de las enseñanzas del maestro cala en nosotros, que nunca viene mal.
La película cuenta con varios premios (entre otros el Premio del Público en el festival de San Sebastián, en 2003) y muy buena crítica. Una joya que cualquier amante del cine no debería perderse.
Tras años como incondicional de ‘X Files’, me resulto imposible resistirme al ver que Gillian Anderson protagonizaba nueva serie para la BBC, y gracias a mis ansias por de ver de nuevo en acción a la que fuera la agente Scully, me encontré con una de las más interesantes y mejores series de la temporada. Estoy hablando de ‘The Fall’, una historia que narra la trayectoria de un asesino en serie (o serial killer, como más os guste) y de la detective encargada de investigar sus crímenes. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol, varias son las series que se han estrenado está temporada con esta temática, ‘Hannibal’ (en la que también tiene un papel Anderson), ‘The Following’ o ‘Cult’ (¿nadie se ha dado cuenta que 'The Following' y 'Cult' son muy parecidas?, espionaje industrial,¿quizás?), pero ninguna de las citadas (siempre hablo según mi opinión) le llega a ‘The Fall’ a la altura de los zapatos, a continuación voy a tratar de explicaros el porqué.
Hoy en día es fácil imaginar listas infinitas de números, simulaciones por ordenador en tres dimensiones, imaginar que la realidad puede explicarse científicamente en base a un conocimiento descrito y aplicando los modelos de la física, la química y las matemáticas, aplicando un Modelo Racional. Sin embargo, imaginemos que aplicamos este mismo método a un tiempo como el de la Edad Media, dominado por supersticiones, fanatismos, miedos. Imaginemos que enfrentamos la Ingorancia al arma más poderosa que posee el ser humano, la Razón.
El Nombre de la Rosa es una película dirigida por el francés Jean-Jacques Annaud y basada en la novela del mismo nombre escrita por Umberto Eco, que nos cuenta la historia de Guillermo de Baskerville, Sean Connery, monje franciscano e incansable observador y su ayudante Adso de Melk, Christian Slater, para los que una simple visita a una abadía benedictina famosa por su biblioteca se termina convirtiendo en una lucha por resolver una serie de extraños misterios e inquietantes asesinatos, en la que serán necesarias la inteligencia, la capacidad de observación y el sentido común.
El resultado de la cinta con una selección de actores con marcados gestos y rasgos inquietantes, un vestuario fiel a la época y un uso de un lenguaje refinado y lleno de detalles, es excelente, consiguiendo transmitir al espectador con fidelidad cada uno de los detalles descritos en la novela por Umberto Ecco.
Además, si por algo resalta la película es por una ambientación espectacular donde predominan unos impactantes edificios medievales. A lo largo de la visualización el director nos presenta la época más oscura de la Edad Media en todo su esplendor, presentando un tiempo lleno de enfermedades, pobreza extrema, clases sociales, elementos de tortura y escenas descritas al detalle, que con un importante juego de luces consigue transportar al espectador al tiempo que trata de describir.
Estamos ante un relato en el que se tratan debates teológicos, morales y filosofóficos, en el que se enfrentan temas como los fanatismos y los métodos racionales, en el que se habla de frustaciones, soledades, dudas, egoísmos, estamos ante una cinta en la que sobre todas las cosas se trata de presentar la búsqueda razonada de las verdades ocultas.
A esta película hay que reconocerle valentía para adentrarse en la presentación de una nueva forma de pensamiento en una época a la que no siempre se le ha prestado la suficiente atención, aunque para mi gusto carece de cierto rigor histórico.
Si me acceptáis un consejo de enamorada de los libros, yo me decantaría por la lectura de la novela antes de ver la película. Este relato merece el ejercicio de imaginar y teñir la historia con nuestros propios colores para posteriormente descubir la realidad.
Nos vemos en la próxima entrada, hasta entonces... ¡¡¡¡ SONRÍAN!!!!!
La mafia y los gangsters han proporcionado tradicionalmente al cine historias para crear grandes películas en torno a su figura. El poder y glamour que han rodeado los mafiosos ha sido tradicionalmente un objeto deseo para todos los buenos amantes del cine. El padrino, Uno de los nuestros, Scarface y otras muchas más son películas que sin duda hay que ver.
Aunque no es cine, su calidad es equiparable a las grandes películas del género. En la actualidad podemos disfrutar de Boardwalk Empire, una historia ambientada en los años de "ley seca" y donde aparecen algunos de los gangsters más importantes de la historia, por ejemplo, Mickey Lucciano o Al Cappone. Otra gran serie es Los Soprano y hoy, por cuando escribo, es un día triste para todos sus seguidores debido al fallecimiento de James Gandolfini, actor que encarnaba a Tony Soprano. Uno de los grandes.
No podía perder la oportunidad de escribir unas líneas sobre James Gandolfini, un fantástico actor que hizo el papel de su vida en Los Soprano. Gandolfini ha fallecido en Italia a los 51 años, pero su legado perdurará y recomiendo encarecidamente que disfrutéis de él, si aún no lo habéis hecho.
Y de mafia y gangsters va la entrada de hoy, Gangster Squad.
Partiendo de que no es una película que llegue a la suela de los zapatos a ninguna de las películas de mafiosos que he comentado antes, Gangster Squad me ha llamado la atención lo trepidante que es y bien rodada que está.
En el caso de Gangster Squad los protagonistas son un grupo de policías, algo menos habitual en las películas de mafiosos (ahora mismo solo recuerdo a Los Intocables de Eliot Ness). Ambientada en los años 40 en Los Ángeles, un grupo variopinto de policías (demasiado variopinto para la época diría yo) luchan contra el jefe de la mafia local en la ciudad, Mickey Cohen (Sean Penn).
Sin más pretensiones que ser una película entretenida de acción, hay que destacar especialmente la fotografía de la película. Muy buenas escenas de acción y los subfusiles Thompson hacen el resto para tener un rato muy entretenido. Tampoco hay que olvidar el clásico comportamiento mafioso y sus métodos para vengarse, cada cual más violento y macabro que el anterior, para aumentar la fuerza de la película.
A Sean Penn se le ve algunos ratos buenos como malo malísimo, teniendo la fuerza y tensión que debe encarnar un mafioso que se ha abierto paso a base de manchar de sangre sus manos. Si hay que destacar a alguien más,Ryan Gosling y Emma Stone alegran bastante la pantalla cuando aparecen (sobre todo la segunda en mi opinión). Sin duda, ellos son mucho más interesantes que el protagonista y líder de este grupo de policías, John O'Mara (Josh Brolin), que es demasiado frío y pasa demasiado a un segundo plano.
Y en mi opinión, este es el problema de esta película. Creo que el guión podría haber dado un poco más y no estar tan vacío en algunos puntos.
Gangster Squad es entretenida, sin embargo, no es una gran película del género y caerá pronto en el olvido. Hay historias de mucha más calidad y el que busque esto, no es la película más adecuada. En este punto, y por comparación, me veo obligado a volver a recomendar Los Soprano (ya que las series son más desconocidas).
Ya estaba tardando en hablaros de la tercera parte de esta saga de comedias gamberras, 'The Hangover Part III', que según su director y creador, Todd Phillips, pone punto y final a las aventuras de Alan, Phil, Stu y el pobre Doug (que siempre se lleva la peor parte). Primera advertencia que hago, solo debéis ver está película si sois auténticos fanáticos de la saga, como es mi caso; segunda advertencia, no se os ocurra ver esta película si no habéis visto las dos anteriores; y tercera y última advertencia, si sois personas de gustos refinados y exquisitos, no os acerquéis a este film, no va con vuestra personalidad.
Dicho lo cual, comento un poco de que va la cosa, y hago una alerta de SPOILER, para que no lean este párrafo aquellas personas que les guste llevarse sorpresas. En esta ocasión no hay boda de por medio, lo que hay es un funeral, el funeral del padre de Alan, y por este motivo, Alan (que cada vez está peor de lo suyo) se encuentra muy afectado y sus familiares y amigos creen que la mejor opción es internarlo en un centro mental (si lo hubieran hecho antes la de disgustos que se habían ahorrado). Deciden llevarlo al centro Phil, Stu y Doug, pero durante el viaje, son asaltados en la carretera por un grupo de mafiosos, que secuestran a Doug (¡Cómo no!)…, no quiero desvelaros más, pero solo os adelanto que el señor Chow está en el ajo.
No os puedo recomendar la película, porque es mala, pero es cierto que ya lo esperaba; he leído algunas críticas que muestran autentica decepción, pero no me puede creer que los que se consideran “auténticos expertos en la materia” esperaran que fuera un peliculón, ¡por Dios si es la tercera parte!, ya con la segunda, a pesar de que nos hizo reír (sobre todo porque salía un mono, y un mono siempre funciona), se veía que no daba más de si. Aun así, con las expectativas tan altas que tenía puestas en este proyecto, es un film que no me podía perder porque soy una gran fan de las correrías de estos tres, y ‘The Hangover’ es sin lugar a dudas una de mis comedias favoritas. Es más, os digo que esta tercera entrega no me ha desagradado del todo, tiene unas cuantas escenas que te arrancan grandes carcajadas (con lagrimas incluidas), e incluso llegue a gritar en una de ellas (sí, soy ese tipo de personas que probablemente necesite hacérselo mirar). La razón por la que me gustan estas comedias gamberras, en particular esta saga, es que me fascina el tipo de mente desequilibrada al que se le ocurre escribir ciertas locuras; ya sabéis esas combinaciones de chino bisexual (creo), mono, bebé, drogas, alcohol, tiroteos… no quiero entrar más en detalles por si hay alguien que aún no ha visto ninguna de las películas y paso de fastidiarle la diversión.
Para mí lo peor de la película es que no tiene argumento, se pierde la premisa del resacón,en esta ocasión todos están sobrios, me hubiera gustado que esto se hubiera mantenido aunque hubiera significado copiar a las dos entregas anteriores. También se le da demasiado protagonismo al señor Chow, que es un personaje valido como secundario, solo si se le usa para unos cuantos gags, pero en esta ocasión tiene demasiado peso y demasiado texto; quedando relegados a un segundo nivel los personajes de Bradley Cooper y Ed Helms (Phil y Stu), que tan buena química habían demostrado en las anteriores partes de la franquicia, aquí estos dos solo están para poner la cara, o mejor dicho extender la mano y llevárselo calentito. Por su parte Zach Galifianakis (Alan), lleva la mayoría del peso cómico, y está gracioso como siempre, pero en ocasiones su personaje se hace pesado. Se nota que está ultima parte se ha realizado con cierta precipitación sin darle demasiadas vueltas al producto, porque los creadores ya saben que el producto se vende solo.
Puntos a favor, podemos ver a John Goodman, que siempre está genial, y a Melissa MacCarthy, cuyos sendos papeles son bastante divertidos y dan un soplo de aire fresco a la historia. También aunque pueda parecer una estupidez lo que voy a decir a continuación, es una película de detalles, pero estos solo los aprecian las personas que han seguido la saga, por poneros un ejemplo: se puede ver si os fijáis bien que Stu lleva maquillaje en la cara, para taparse los restos del tatuaje a lo Mike Tyson que se hizo en Tailandia.
Poco más puedo añadir acerca de esta última gamberrada de la manada, solo un consejo, si vais a ver la película no salgáis pitando de la sala en cuanto aparezcan los primeros títulos de crédito, no entiendo esa manía que tenéis algunos por huir de la sala, porque si lo hacéis os perderéis una de las mejores partes del film.
Aquí os dejo el tráiler, no os recomiendo que lo veáis porque incluye muchos de los gags de la película y os la fastidia bastante.
*Sé que un taquillón es un mueble pero no he podido resistirme a hacer este estúpido juego de palabras, quizás producto de la resaca.
Si en una de mis últimas aportaciones le dedicaba una entrada a la considera por muchos como la mejor novela de Ciencia Ficción y su próxima adaptación cinematográfica, hoy traigo hasta vuestras pantallas otra de las más aclamadas del género y piedra filosofal del movimiento Ciberpunk: Neuromante (Neuromancer), escrita por William Gibson y publicada en 1984.
Saber que el término ciberespacio, que forma parte ya de nuestro lenguaje cotidiano, fue acuñado por William Gibson y utilizado por primera vez en esta novela, y que entre sus páginas podemos encontrar gran cantidad de conceptos informáticos que en aquella época no existían más que en la loca imaginación de visionarios como Gibson, otorga todavía más mérito, si cabe, a esta obra.
Si además os digo que los hermanos Wachowski se inspiraron en Neuromante para concebir su trilogía Matrix (The Matrix, 1999) o que grandísimas películas como Ghost in the Shell (1995) y videojuegos del calibre de Deus Ex: Human Revolution beben directamente del universo plasmado por Gibson en Neuromante, estoy convencido de que, como poco, estaré despertando vuestra curiosidad.
La historia presenta al lector un futuro no muy lejano, donde Case, un antiguo hacker, se dedica a malvivir buscando la manera de poder conectarse de nuevo al ciberespacio. Y es que en esta época, la conexión no se realiza a través de un ordenador, sino mediante implantes en el cuerpo, que en el caso de Case fueron destruidos por traicionar a un antiguo contratante.
Gibson imagina, de forma magistral, un futuro invadido por microprocesadores, electrónicos y quirúrgicos, en el que la información es la primera mercancía. Un espeluznante y sombrío futuro, en el que la mayor parte del este de Norteamérica es una única y gigantesca ciudad, casi toda Europa un basurero atómico, y Japón una jungla de neón, corruptora y brillante, donde una personalidad es la suma de sus vicios.
Neuromante es una novela que trata del futuro, pero un futuro oscuro y decadente, en el cual la alta tecnología desarrollada no soluciona ningún problema, mas bien, parece empeorar las cosas.
Para terminar, decir que las últimas informaciones aparecidas indican que Neuromante puede seguir en la gran pantalla un camino paralelo a El Juego de Ender. Y es que hace un tiempo surgió el rumor de que se iba a hacer una adaptación al cine de dicha novela, a cargo del director Vincenzo Natali. La noticia despertó ya por entonces mi interés aunque, al ser un proyecto en pañales, pensé que la cosa se quedaría en agua de borrajas.
Para mi gozo y sorpresa, parece que el proyecto ha ido avanzando durante el último año, y si bien aún estamos lejos de que se convierta en una realidad, parece ser que el asunto va ganando importancia y se van poniendo poco a poco los cimientos de lo que será la película. Incluso se habla de que Mark Wahlberg y Liam Neeson pueden ser los responsables de poner cara a dos de los protagoinstas, Case y Armitage.
Os tendremos al tanto sobre las noticias que lleguen al respecto.
ATENCIÓN, esta no es una película para todos los públicos, y no lo digo porque haya escenas de violencia, lenguaje obsceno o escenas explícitas de sexo, de todo esto solo hay un par de escenas de lo último y son bastante light. Si digo que no es apta para todos los públicos es porque es lo opuesto a una película comercial, no os vais a encontrar con la típica película de acción, tiros, explosiones, donde el bueno se carga a todo el mundo y sale con unos pocos rasguños, tampoco os encontraréis con una película del tipo chico conoce chica, chico se enamora de chica, chica deja a su novio que es un imbécil, y al final chico y chica son felices, no. Hablando en plata, Mulholland Drive es rara, controvertida, onírica, surrealista y psicológica, y precisamente por eso es por lo que la recomiendo a todo el mundo, porque te guste o no, al menos no deja indiferente a nadie, ya sea porque la odies al final o porque te encante.
Cada día nos quejamos. Nos liberamos de las ataduras de las sábanas cuando el sol aún duerme la mona; desayunamos malamente un café aguado que aparte de mantenernos en estado de vigilia comatosa nos produce un incordiante pálpito en el ojo izquierdo; cogemos un autobús/metro atestado de entes en el mismo estado anímico, y de señoras que se encuentran a un palmo una de otra pero al parecer sus oídos a kilómetros de distancia y te revientan el tímpano a voces; trabajamos unas cuantas horas delante de un ordenador con acceso restringido a facebook y a Crónicas de Valhalla (O.O), aguantamos a nuestro jefe que se cree gracioso al tener una app en el móvil que al agitarlo suena como un látigo ("wapaaaaa"); y al llegar a casa, ponemos las noticias, que controladas por los poderosos, nos cuentan medias verdades, y nos manipulan. Solo sabemos lo que nos dejan saber, la verdad es tan manoseada y parcheada que es imposible vislumbrarla entre el entramado de mentiras interesadas ¿Queréis que os dé un consejo? Cambiad de marca de café, id a trabajar en bici, apagad la tele. Los primeros reducirán vuestras quejas, lo último os mantendrá felices en la ignorancia y calmará vuestra indignación. Pero si seguís leyendo, se potenciará, os lo aseguro.
Zeitgeist (En alemán, "El espíritu de una época") es un documental que salió a la luz en 2007 a través de internet. Alcanzó una gran difusión a través de su página web y por Google Video, pero al ser de visionado gratuito no se tiene un dato exacto de la audiencia que ha tenido. Consta de tres partes en las que su autor, Peter Joseph, "se centra en exponer información histórica y moderna suprimida por las actuales instituciones sociales dominantes, al tiempo que explora lo que puede esperar a la humanidad si las estructuras de poder en general persisten en sus patrones de egoísmo, corrupción y consolidación". De primeras suena al típico filme conspiranoico, pero estoy seguro que no os dejará indiferentes, de una u otra manera. La primera parte de la película, "La historia más grande jamás contada", trata sobre el mayor fraude de la historia de la humanidad: la religión, y el cristianismo en particular, ya que es la Fe más extendida en el mundo occidental. En los 45 minutos que dura esta parte, se condensan las innumerables pruebas que dejan claro que la religión es un invento derivado de las supersticiones del hombre antiguo, y de la necesidad de un ser todopoderoso que nos "proteja" y ame. Por supuesto, no se critica el modelo de conducta que se pretende enseñar a través del cristianismo, pero en cambio se condena cómo la Iglesia se ha aprovechado en estos dos siglos del poder que tiene el miedo, de explotar el mito promulgado por un libro basado en hechos tan reales como pueden ser las obras de Tolkien. La verdad es que cuando lo vi por primera vez conocía la mayoría de cosas que se presentaban, pero me sorprendí bastante con algunas novedades, como las misteriosas similitudes entre la religión cristiana (la única, la realmente verdadera, ¿eh?) y todas las creencias religiosas del mundo, incluidas supersticiones paganas, duramente condenadas por la Iglesia desde siempre.
La segunda parte, "El mundo es un escenario", fue la que realmente me descolocó. Muchas han sido las hipótesis sobre el atentado de las torres gemelas de Nueva York ese fatídico11-S, muchas teorías conpiratorias. En esta parte, Joseph las condensa, les da una forma alarmante y propagandística y las presenta al mundo como una bofetada en la cara. Según los datos que muestra, estos atentados fueron en realidad perpetrados por algún grupo de poder de Estados Unidos. Se trataría de una operación de "bandera falsa" encaminada a conseguir el beneplácito de la sociedad estadounidense para iniciar las reformas necesarias que permitirían el comienzo de una serie de invasiones de puntos estratégicos como son Afganistán, Irak e Irán, así como aprobar la Ley Patriota. Se analiza como instituciones de alto poder en el país han ocultado información, o mentido deliberadamente, para mantener a los ciudadanos con una venda en los ojos, cosa que llevan haciendo durante décadas. Prefiero no daros ejemplos ni detalles de lo que se cuenta y dejaros las sorpresas para el momento adecuado, no tiene desperdicio.
La tercera y última secuencia, "No prestes atención a los hombre detrás de la cortina", presenta las ideas del autor sobre el objetivo final de este grupo formado por las grandes fortunas mundiales, los que manejan el cotarro. Enhebra una teoría que detalla la abolición del Banco Central de Estados Unidos y el nacimiento de la Reserva Federal, la evolución del sistema monetario y por último los fines de los que denomina los hombres detrás de la cortina. Según Joseph, sus objetivos irían desde la creación de la Unión Norteamericana y la implantación dechipsRFID en todas las personas del planeta, hasta la declaración de un gobierno mundial. Sinceramente creo que aquí el colega se pasa con los porros y se pone a desvariar en extremo, de hecho ni he visto esta parte, pero sois libres de verla y comentarla.
Este documental ha recibido condecoraciones, pero también muchas críticas, acusándola de falsa y carente de base en muchas partes. No contento con esto, Peter Joseph a sacado una segunda parte, Zeitgeist: Addendum, en la que ya termina de exponer su teoría sobre el futuro que nos espera en manos de la clase gobernante. Soy consciente de que no deja de ser la palabra de uno contra la de otro, de que posiblemente se pretende manipular la opinión social criticando precisamente que se haga eso mismo, y que algunas de las cosas que se afirman no quedan demostradas del todo a lo largo de la película, pero todo esto da que pensar, y mucho. Además, en la situación actual de España (que es siempre actual, y siempre la misma) en la que continuamente salen por la tele noticias de políticos corruptos, banqueros que se llenan los bolsillos a costa de desahuciar a personas de a pie y personajes de la alta sociedad que quedan impunes por los delitos que cometen, películas como esta cogen fuerza. Sin embargo, como seres racionales, no podemos dar nada por hecho completamente, siempre debemos dudar, es el principio por excelencia, es lo que nos hace humanos. No creer nada si no lo hemos visto con nuestros propios ojos, y a veces ni así. Por eso os recomiendo, juzgad por vosotros mismos, y dudad, que aunque creáis que es una debilidad, es lo que más fuerte e inmune nos hace. ¡No os fiéis de nadie, ni de vosotros mismos!
Aquí os dejo un enlace directo al documental, está en youtube en inglés con subtitulos en español (recomendado verlo así)
Porque me siguen pareciendo igual de frescos aunque pase el tiempo, porque siempre me arrancan una sonrisa y porque la serie con más temporadas de la Historia se lo merece, ahí van 10 curiosidades divertidas de Los Simpsons:
1. En 1997, se construyó una casa en el Condado de Clark, Nevada, que es una réplica exacta de la casa de los Simpson. Fue construida inicialmente como el gran premio de un concurso organizado por Fox y Pepsi.
2. En episodios árabes, Homer bebe refrescos en lugar de cerveza y come salchichas de carne egipcia en lugar de perritos calientes para cumplir con la doctrina islámica.
3. La razón por la que Groening llamó Springfield al pueblo fue por las docenas de diferentes ciudades con ese nombre en los Estados Unidos que dejan en incógnito a qué estado pertenecen los Simpsons.
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4. El sonido de Maggie succionando el chupete lo hace el creador de la serie, Matt Groening.
5. Solamente hay un personaje en la serie con cinco dedos: Dios.
6. Los dos amigos de Homer se llaman Carl y Lenni, quienes guardan cierta similitud con Karl Marx y Vladimir Lenin.
7. En el opening, Maggie solía marcar en la caja registradora 847.63 dólares debido a que en 1989 era el precio promedio por criar a un bebé durante un mes.
8. Para la promoción de The Simpsons Movie, la tienda estadounidense 7-Eleven transformó algunas de sus tiendas en Kwik-E-Mart, y vendió mercancía de Los Simpson tales como Buzz Cola, Squishees y cereal Krusty-O.
9. Groening nombró a cada personaje igual que su familia (su padre, madre y hermanas) excepto él mismo. El único diferente fue Bart que surgió como anagrama de Brat (mosoco). Y es que la creación de la familia se realizó en tan sólo 15 minutos con lo que no tuvo tiempo de inventarse otros más originales.
10. Desde hace unos años y gracias a la cadena Sky One, podemos disfrutar de la adaptación en carne y hueso de la famosa entrada:
Existen muchas más, pero espero que las escogidas os resulten tan divertidas como a mí.
Hace tiempo os propuse una serie de escenas inolvidables de cine, de esas que uno no se cansa de ver. Algunas son grandes por su indudable calidad y otras lo son por su emotividad, su personalidad y su capacidad de conmovernos.
Hoy vamos con la segunda entrega. Algnas de estas escenas las propusisteis vosotros mismos, otras las propongo yo. Espero que lo disfrutéis.
Empezamos con el discurso de William Wallace en Braveheart (propuesta de Tino). ¿A quién no se le pone la piel de gallina cuando escucha "puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la libertad"?
Esta que viene ahora es cosecha propia, aunque coincido con Luis Vilchez. Una de las escenas más espectaculares de El retorno del rey. "Caerán las lanzas, se quebrarán los escudos, aún restará la espada. Rojo será el día hasta el nacer del sol"... "¡Muerte, muerte, muerte!".
Jessica nos recomienda esta conversación de Lugares comunes. Tiene mucha razón nuestra amiga: es una joya. Me encantan estos diálogos, casi literarios, en los que la palabra se pone a la altura de la imagen, tan difíciles de escribir y de interpretar. ¡Bravo!.
Lalu nos recordó la brillantez de la escena final de Blade Runner, una de esas películas que dicen mucho, muchísimo... "Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia". Algún día hablaremos largo y tendido sobre esta película, y sobre la cualidad que nos hace humanos. ¿Qué es ser humano? ¿Qué nos distingue de una máquina capaz de seguir razonamientos con más rapidez que nosotros? ¿Puede esa cualidad replicarse? Y si se replica, ¿sería humano el ser resultante?
En otro ambiente completamente distinto, pero de gran calidad, tenemos este momento de La chaqueta metálica, en el que el instructor deja claro que "a Dios se le pone dura con los marines". Qué gran película...
Basten esta cinco escenas por hoy para recordarnos que el cine es algo grande, muy grande... ¡Viva el cine!
Sé que aún queda para su estreno en España (previsto para septiembre), pero no he podido resistirme a ver ‘The Place Beyond the Pines’; entre otras cosas porque todos los días me enfrento al cartel de la película en el metro de Londres, con Ryan Gosling y Bradley Cooper mirándome desafiantes con esos ojos azules, por lo que no me ha quedado otra que ir a ver que me querían estos dos.
No os voy a contar el argumento de la película, prefiero que os sorprendáis si decidís verla, sí diré que se compone de tres historias diferentes, enlazadas unas con otras y que son sucesivas en el tiempo. Desencadena la trama el personaje de Luke (interpretado por Gosling), un motorista de acrobacias de feria, que descubre que tiene un hijo con una antigua novia (Eva Mendes), por tanto decide abandonar su vida errante, y quedarse para criarlo; el problema es: ¿cómo mantener a su nueva familia?... hasta aquí os voy a contar. Es un film que habla de las relaciones paterno filiales, desde diferentes prismas; tema que parece muy del gusto del director, Derek Cianfrance, siendo ya abordado en su anterior obra, también protagonizada por Gosling, ‘Blue Valentine’. Cianfrance está emperrado en que veamos a Ryan Gosling como el padre entregado que daría todo por su hijo, pero su falta de madurez le pone las cosas difíciles, dejando claro que el amor no es suficiente para criar a un hijo. Ambas películas tienen eso en común, y ambos personajes (Luke y Dean) hacen que el bueno de Gosling, con un niño/a entre sus brazos, sea un autentico imán para las mujeres. Pero también nos habla de lo injusta que es la vida en ocasiones, para algunas personas no existen los finales felices de película, no siempre la persona de baja moral o el delincuente es el que roba el banco.
Considero que a esta obra le fatal algo, los 50 primeros minutos son estupendos, pero se hace lenta en su tercera parte, no me parece que quede bien hilada con las anteriores y provoca que pierda el interés. A pesar de ello, me ha gustado, en la misma medida que lo hizo ‘Blue Valentine’ (es imposible no compararlas). Eso sí, no se la recomiendo a un público impaciente, deseoso de ver la resolución de la trama rápidamente, no es de esas películas (dura 140 minutos), es más un film de personajes bien construidos, con actuaciones soberbias. Derek Cianfrance es un gran director de actores, las interpretaciones en sus películas están llenas de verdad, y por eso me gustan, a pesar de que en ocasiones puede fallar la acción, e incluso diría yo, la resolución de la trama.
Se come la pantalla desde el minuto uno el carismático Ryan Gosling. Con su primera aparición vemos que es un tipo duro: lleno de tatuajes, con el pelo amarillo pollo (no veo la necesidad de ese tinte), descubrimos que también hay algo de tristeza en su corazón, no hay que ser muy listos, el tipo lleva tatuada una especie de lágrima en la cara. Gosling en esta ocasión hace de conductor de motos, por hacer una comparación y simplificar, diría que el personaje de Luke es una mezcla de ‘Drive’ con ‘Blue Valentine’.
Pero no solo destaca la actuación del canadiense, Bradley Cooper no se queda corto en su interpretación, haciendo un trabajo sobresaliente como el agente de policía Avery Cross, que más tarde ascenderá gracias a una carrera política; personaje no falto de ambición, a pesar de los remordimientos parece capaz de hacer cualquier cosa para cumplir sus objetivos. Últimamente hemos descubierto las dote de Cooper para el drama, género en el que se mueve con mucha soltura, como ya vimos en ‘Silver Linings Playbooks’, film que os presento mi compañera Soulie hace unos meses, por el que obtuvo nominaciones a los principales premios de la temporada (Oscar y Golden Globe incluido) y varios galardones. Es un placer ver que Bradley Cooper tiene más caras, y cuando trabaja con un buen director sabe sacarlas. En esta ocasión se media a un grande como es para mí Gosling, pensaba que se lo merendaría en pantalla, y no ha sido así para nada, cierto es que ambos actores a penas interactúan en la película.
No me olvido de Eva Mendes, también realiza un gran trabajo, pero no tan destacable como el de sus compañeros de reparto. Sigue explotando su faceta de mujer sexy, que lo es y mucho, pero en esta ocasión con una estética, podríamos decir, más de barrio. Te la crees como madre entregada, sobretodo en la primera parte. Por lo demás, se puede intuir la chispa que sobrepaso la pantalla entre ella y Gosling (son una de las parejas de moda), le pone ojos golositos y melancólicos (no dudo que fuera parte del guión), pero quién puede culpar de ello a mi tocaya. A destacar una breve, aunque siempre efectiva participación de Ray Liotta, da gusto ver a este señor actuar, hace de canalla como nadie; y un soberbio Ben Mendelsohn, el mecánico amigo de Luke. Curiosamente hace unos meses ya me fascinaron las interpretaciones de ambos actores en ‘Killing Them Softly’, película en la que también coincidieron.
Su mayor defecto, podéis acusarme de fanática, Ryan Gosling sale poco, de ello ya hablo James Franco en un divertidísimo post en el The Huffington Post, donde confesaba su amor por el canadiense. No hablo como mujer con las hormonas aceleradas, hablo desde el punto de vista de su presencia en pantalla que es devastadora, con su carisma y buen hacer; interpreta como nadie al tipo duro pero con corazón que quiere hacer bien las cosas pero la vida le da la patada. No es la primera vez que hablo de él, ya deje clara mi devoción anteriormente, cierto es que me preocupa que se le encasille en este tipo de roles, por sus últimos trabajos: la magnífica ‘Drive’, o la última del mismo director ‘Only God Forgives’, que aun no ha llegado a las pantallas, pero ya ha creado un gran revuelo en Cannes, donde fue recibida con abucheos. La gente debería ver en él algo más que al tío a quien mejor le sientan los vaqueros con camiseta casual. Una pena que nos quedemos solo en eso, porque él se ha esforzado a lo largo de su carrera por realizar roles muy diferentes, dando sobrada muestra de su valía, por tanto no comulgo con quienes afirman que “Ryan Gosling siempre hace de Ryan Gosling”. Quizás haya hecho bien en tomarse un descanso de la interpretación, para dedicarse a otras labores como la de director, en estos día se encuentra rodando su opera prima ‘How to Catch a Monster’. Le queda también pendiente de estreno la última de Terrence Malick (miedo me da), aun sin título y plagada de estrellas (Gosling, Fassbender, Bale, Portman, Mara,…), cuyo argumento se centra en el mundo de la música de Austin (Texas), o eso es lo que en un principio nos venden (también la sinopsis de ‘The Tree of Life’ rezaba algo así como “la historia de la relación de un padre autoritario con sus hijos”, y yo digo: “y una mier…”); cruzo los dedos para que en esta ocasión no aparezca un dinosaurio o una supernova.
Para quien no tenga suficiente con mis argumentos le dejo el tráiler.
Y finalizo con uno de los clips más curiosos y divertidos de la película, es de Ryan Gosling cantando, adivinar qué…
Hace unos días leía que "Añorar el pasado, es correr tras el viento" . El pasado, ese tiempo del que sólo se puede recordar, ese espacio temporal imposible de cambiar, eso en lo que pensamos mientras vivimos el presente, eso en lo que nos basamos para construir el futuro. De él se dice que sus heridas son las cicatrices actuales, que el pasado siempre vuelve, que puede llegar a atormentarnos hasta el extremo de que la mente se vea obligada a cubrirlo de tinieblas para poder continuar, para poder continuar viviendo.
El Paciente Inglés es una fascinante película dirigida por Anthony Minghella y basada en la novela de Michel Ondaatje "Nacido en Sri-Lanka" que ambientado en la Italia de la Seguda Guerra Mundial nos presenta a cuatro personas que se encuentran en un momento delicado de su camino. Un hombre que tras sufrir un accidente de avioneta se encuentra totalmente calcinado, sin memoria y al que le restan pocos días de vida, encarnado por Ralph Fiennes, una enfermera que tras perder a varios seres queridos se encuentra en un momento de dudas existenciales, interpretada por Juliette Binoche, un artificiero desactivivador de bombas, al que da vida Navee Andrews y un espía convertido en vagabundo por Willem Dafoe.
Con la ayuda de la técnica de flash-back, ambientados por un antiguo monasterio y tirando del hilo de sus respectivas vidas, motivos y circunstancias, los protagonistas descubrirán que conocerse no fue una casualidad y nosotros una historia llena de amor, deseo, felicidad, pasión, entrega, odio, desesperación y de unas heridas que será necesario curar para poder perdonar, olvidar y seguir viviendo el presente.
Esta es una de esas películas que con un guión donde se conjuga una historia de amor pasada a medio camino entre la pasión amorosa y la traición política y una historia presente marcada por la necesidad de vivir y el deseo de olvidar y morir, consigue atrapar al espectador con cada uno de sus gestos, con cada mirada, con cada movimiento. Es una cinta de poesía, poesía viva, donde el director dirige deteniendose en las imágenes para descubir poco a poco a las personas, para hacer florecer cada uno de sus sentimientos, para hacernos llegar escenas maravillosas.
Además si por algo destaca esta narración es por una magistral banda sonora en la que se mezclan cuatro estilos tan diferentes como la Canción Húngara, la música clásica de Bach, el Jazz de la época y el estilo oriental del norte de África. Es una música que te envuelve, que habla más allá de la propia escena, que invita a soñar con un amor en el que no haya fronteras, ni físicas ni temporales, un amor en el que lo importante sean las personas por encima de cualquier idea política o nacionalidad.
Esta es la crónica de una derrota, la del amor y la de la vida, en la que con un lenguaje clásico se tratan temas como la política, el rencor, la venganza, la muerte, la voluntad, el amor. Es una obra dirigida a aquellos que no tienen miedo a sentir, a padecer, a agitarse con una caricia, a sobrecogerse con una mirada.
Si quieres vivir una aventura que se mueva entre lo exótico, lo bélico, lo amoroso, una historia que te atrape y te haga viajar por una época de lucha, resistencia, de pasión escrita con mayúsculas, no lo dudes, es una película que tienes que ver.
Nos vemos en la próxima entrada, hasta entonces... ¡¡¡¡ SONRÍAN!!!!
Unos meses atrás cayó en mis manos una nueva novela de zombis con una temática distinta. Poco tiempo después de acabarla, descubrí que se preparaba una película que versiona dicha novela, y, por si los zombis fueran poco, la película está protagonizada por Brad Pitt y tiene pinta de ser una gran producción. Una película que nos hará disfrutar.
Guerra Mundial Z: Una historia oral de la guerrazombi es una novela apocalíptica escrita por Max Brooks y publicada en el año 2006 en los EE.UU.
En las historias de zombis, estamos habituados a tener un grupo de supervivientes luchando por salir adelante, día a día, en un mundo que se ha desmoronado y la sociedad, como hasta ese momento se conocía, desaparece.
Lo que me llevo a leer este libro es que por primera vez, que tenga constancia, se trata un conflicto zombi desde una perspectiva global. La humanidad cuenta como sobrevivió a los zombis, como ganaron esa guerra y las consecuencias que tuvo.
Lo único que realmente me gusto del libro fue el concepto que introducía, el resto, me resulto aburrido de leer. Guerra Mundial Z es un libro que no tiene ningún protagonista con el que empatizar, es sobrio y la historia queda poco clara, en muchos aspectos, ya que no se profundiza lo suficiente. Sin duda es lo que persigue el autor, pero es difícil disfrutar de un libro así.
Espero con muchas ganas el estreno de la adaptación cinematográfica. La idea es buena y aunque será muy raro que esta película de una nueva vuelta de tuerca al universo zombi. Tenía ganas de ver una película de que cuente esta historia. ¿Cómo sobreviviremos a un cataclismo zombi?
Esperaremos al 2 de agosto para ver el resultado en España.
"He aquí que veo a mi padre, he aquí que veo a mi madre, a mis hermanas y mis hermanos. He aquí que veo el linaje de mi pueblo hasta sus principios. Y he aquí que me llaman, me piden que ocupe mi lugar entre ellos, en los atrios de Valhalla, el lugar donde viven los valientes para siempre".
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