El perfume, historia de un asesino

23 de abril de 2013

Después de un mes y pico aguantando la conexión a internet mierder que me ofrecía Timostar, con la que descargaba a ¡30 kb/s! (teniendo contratados 5 megas), por fin puedo decirles: "¡meteos por el c...(piiii) vuestra m...(piiii) de conexión!". Si, chic@s, me he onificado, y con 20 Mb netos de flujo sanguíneo en mi ordenador siento mucho comunicaros que...¡he vuelto al hogar! ñiajaja

Se supone que debería presentaros un próximo estreno, alguna película novedosa que este en cartelera y que sea digna de ver...ERROR 404 - FILE NOT FOUND. Lo siento, pero no voy a ser yo el que os invite a gastaros un dinerillo perfectamente invertible en cerveza en los aparentes bodrios que anuncian en la tele estos días. Si vais a verlos y no os gustan al menos no podréis echarme la culpa (ha ha), cuando empecemos a cobrar por hacer publicidad de estrenos en cartelera y esas cosas cambiaré mi moralidad rápidamente (como decía Groucho: "estos son mis principios, si no les gusta tengo otros")

Hoy os quiero hablar de una historia hecha película hace pocos años, y la razón es que he oído opiniones que van desde el ensalzamiento chachi-supremo hasta el pisoteo verbal con escupitajos incluidos, y como siempre digo que cada mente es un universo, me gustaría que juzgasen ustedes, mes amis.

El Perfume es una novela del escritor alemán Patrick Süskind, publicada en 1985 y traducida a 40 idiomas debido al enorme éxito que tuvo. Intenté leerme el libro hace bastante tiempo, pero cuando llegué al final del primer capitulo tuve que parar...las arcadas que me estaban entrando me impedían fijarme en las palabras con precisión. Pero no es porque fuera mala la novela, de hecho fue por todo lo contrario: la capacidad del autor para describir un ambiente pestilente y vomitivo como puede ser una pescadería callejera del siglo XVIII era tal que podías imaginarte los olores. Las palabras no pueden olerse, pero os prometo que esas lineas producían en mi cerebro el mismo efecto que una merluza de cuatro días llevada en manos de un mendigo que no reconocería una pastilla de jabón...Aún reconociendo la calidad del material que tenia en mis manos, mi mente no estaba preparada para asimilarlo. Entonces, en 2006, Tom Tykwer dirigió la versión cinematográfica, producida en Alemania y Francia. Y yo vi la oportunidad de reconciliarme con esta historia, y vaya si lo hice...


Jean-Baptiste Grenouille (Ben Whishaw) fue "uno de los hombres más geniales y abominables de su época". Viene al mundo entre las inmundicias de un mercado callejero parisino, parido y abandonado por su madre pescadera alli, entre restos pestilentes de pescado y otras inombrables cosas. Creció en un orfanato, y a los pocos años de vida comenzó a desarrollar un sentido del olfato sobrehumano, que lo hacía único. No le importaba que fueran olores perfumados o desagradables, Grenouille percibía cada aroma con el mismo entusiasmo, con el mismo frenesí. Cuando alcanzó la adolescencia fue vendido a un encurtidor, que lo acogió como aprendiz. En una de las entregas rutinarias que hacia su dueño, lo acompañó a la capital gabacha, donde se vio sorprendido y deleitado por los olores de una gran ciudad: fruterías, carnicerías, perfumerías  cloacas, rios ponzoñosos, y toda la clase de terpenos que os podáis imaginar. Pero de repente ese día lo asalta una fragancia desconocida para él, de características maravillosas. Dejándose llevar y siguiendo el rastro, descubre cual es el origen: una guapa chica que vende ciruelas, pero el origen no son las ciruelas, si no que es ella. Jean-Baptiste se embelesa, se acerca sigilosamente para oler su pelo, su piel...pero cuando la chica lo descubre se asusta y se va corriendo. El muchacho, insatisfecho, la sigue y acaba encontrandola de nuevo en un callejón apartado. Se vuelve a acercar a ella, cerca del éxtasis por el dulce perfume que emana su cuerpo. Él solo quiere disfrutar de ese aroma, pero cuando ella se da cuenta vuelve a asustarse, y cuando va a empezar a gritar, Grenouille reacciona instintivamente y le tapa la boca. Sin quererlo, Grenouille asfixia a la joven, la cual se queda inmóvil para su sorpresa. Entonces ya puede disfrutar tranquilamente de su olor, pero se da cuenta que poco a poco, esa esencia se va perdiendo, y el joven se desespera, intentando atrapar con las manos la efímera fragancia, sin éxito.


Por supuesto, nuestro curioso protagonista se va del lugar del crimen antes de que puedan relacionarlo con el asesinato, y ese día toma una decisión: quiere saber cómo capturar los olores, cómo retenerlos. Es entonces cuando conoce a Giuseppe Baldini (interpretado por el siempre genial Dustin Hoffman), un perfumista de renombre que se encuentra en un bache profesional, carente de nuevas ideas. Grenouille se pone a su servicio revitalizando su carrera con nuevas fórmulas, y a cambio, Baldini le enseña cómo capturar un olor y convertirlo en perfume, y le explica todos los entresijos del mundo de la perfumería. El problema es que el colega quiere convertir en perfume los olores de CADA UNA de las cosas que existen en la tierra: hierro, paja, tierra, gatos, perros, personas... así que como comprobareis si veis la película no hace un uso muy ortodoxo de las técnicas que va aprendiendo. Aparte de Dustin Hoffman podréis disfrutar de la actuación de un Severus Snape (Alan Rickman) obsesionado por proteger a su hija (la guapísima Rachel Hurd-Wood) de ese misterioso asesino metódico que acaba de aparecer en la región...no digo más.


Esta película generó un mosaico de diferente opiniones cuando fue estrenada. El autor de la novela tardó en vender los derechos de producción, pues en un principio pensaba que solo el ya fallecido Stanley Kubrick podría hacer esta historia de forma gráfica (no tenia abuela el tío este). Pero al final la pasta es la pasta, así que cedió. La capacidad de transmitir sensaciones olfativas a través de imágenes o sonidos es una tarea harto complicada (más complicado es a través de la palabra escrita), pero la película cumple en su totalidad con este cometido. De hecho es lo que la hace única para mi gusto, aparte de la genial historia que nos cuenta, la vida de un asesino en serie medieval el cual tenia el don de embriagarse con solo poder respirar. En cambio, sé de muchas personas que la han encontrado horripilante, desagradable y obscena...eso para mi no es más que otra virtud de la película, ya que en todo momento se quiere hacer sentir eso, y algo mucho peor, se quiere hacer ver algo hermoso en todo ello...aiss que escalofrío.


Yo soy incapaz de haceros sentir con un post todo lo que esta historia puede, así que escoged, peli o libro, y experimentad.

SrRorschach para Crónicas de Valhalla, Granada

3 comentarios:

  1. Yo soy uno de los que le encantó esta película. Como bien dices, es muy difícil transmitir un olor a través de imágenes o palabras, pero en la película se consigue bastante bien, aunque no me he leído ese nauseabundo primer capítulo del libro, pero si es capaz de revolverte el estómago, tiene que ser bueno.

    Me parece una gran película que recomendaría a cualquiera, tiene una historia innovadora y unas interpretaciones notables. A quien no la haya visto, solo decirle que ya tiene tarea pendiente

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  2. Me encantaría estar de acuerdo, hace poco la volví a ver en la tv y la verdad sigue sin encantarme, quizá porque el libro es estúpendo y la peli se queda bastante corta. En fin solo son gustos diferentes.

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  3. Me resulto tremendamente aburrida (para gustos, colores...), el libro se salva algo más, muy buen primer capítulo como bien indicas, es cierto que acabas asqueado, aún así, no me entusiasmó todo lo que pensaba que iba a hacerlo cuando lo descubrí, quizá porque mis expectativas eran demasiado altas.

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