Nacho Vigalondo habla en exclusiva para Crónicas de Valhalla y nos desvela algunos detalles de su próxima película: Open Window

6 de marzo de 2013

Hablar de Nacho Vigalondo es hablar de CINE, pero del que se hace sin complejos, sin prejuicios. Hablar de Nacho Vigalondo es hablar de controversia, elegancia y extravagancia -que aunque parezcan conceptos enfrentados, están estrechamente vinculados-. Hablar de Nacho Vigalondo es hablar de uno de los directores españoles con mayor proyección internacional. Hablar de Nacho Vigalondo es hablar de la nominación al Oscar que recibió por su cortometraje "7.35 de la mañana"; es hablar de Extraterrestre o Los Cronocrímenes, de la que por tierras hollywoodienses llevan ya unos años con idea de rodar un remake.

Hablar de Nacho Vigalondo... pero nosotros no queríamos hablar de Nacho Vigalondo; queríamos hablar con Nacho Vigalondo (vale, puede que se nos haya subido muy rápido a la cabeza lo de Mejor blog de Cine y Televisión). Así que con esa ausencia de pudor que nos caracteriza nos pusimos en contacto con él y, para goce de propios y extraños, accedió amablemente a atendernos (prometemos que libre de amenazas y sin emplear ninguna clase de coacción).

Foto: Leticia Hueda

Crónicas de Valhalla: Nacho, has pasado por casi todos los registros audiovisuales, guionista, actor, productor, director. ¿Cómo te defines?.

Nacho Vigalondo: Aunque lo que más he hecho, y desde hace más tiempo, es escribir, creo que de tener que escoger una de las opciones que planteas es la de director. Ha habido épocas en las que he vivido de la interpretación, y otras en las que estaba convencido de ser únicamente guionista, pero hoy por hoy no hay nada que me haga disfrutar más que un día de rodaje, y no hay nada que me haga reflexionar más que el lenguaje cinematográfico.

CdV: Empezaste haciendo cortos y te dieron muchas satisfacciones, ¿cómo fue el paso a los largometrajes?.

N.V.: Fue bastante duro y laborioso, un proyecto como Los Cronocrímenes no planteaba más que dudas, y más estando yo detrás, que no había rodado nada que no fuese comedia. Tuve el apoyo de la nominación al Oscar por aquel corto, y Eduardo Carneros, el productor, creyó en el proyecto desde el borrador, pero desde el primer momento hasta la distribución todo fue complicado. Recuerda que habíamos vendido los derechos de remake y distribución en USA sin que nadie supiera nada de ella en España.

CdV: Bayona dijo en la gala de los Goya que hay que arriesgar, hacer cosas grandes porque puede merecer la pena y sí somos capaces. ¿Crees que los directores españoles arriesgan poco?

N.V.: No puedo contestar a esa pregunta, porque, para empezar, no creo que los directores españoles se puedan contemplar como un colectivo definido, y menos a la hora de juzgar una capacidad de riesgo, en conjunto. Tendríamos que ir mirando a todos los directores, uno por uno, y nos daríamos cuenta que cada director no sólo tiene una personalidad diferente, sino que además se dirige a mercados distintos, a públicos que no tienen nada que ver entre sí.

CdV: ¿Qué te parece que se utilice la gala de los Goya como plataforma de reinvindicación política? ¿Se desvirtúa el cine?

N.V.: Esa percepción de los Goya como acto político no se genera al ver la gala, ya que en realidad, muy pocos de los presentes fueron reivindicativos, sino que se construye la mañana siguiente, en las portadas de algunos periódicos. Medios de comunicación que, por otro lado, politizan sus contenidos sin rubor trescientos sesenta y cinco días al año.
Mi postura es que cada uno, desde cualquier filia política, debería ser capaz de decir en voz alta lo que le venga en gana a la hora de recoger un premio, algo propio de cualquier régimen democrático.

CdV: Fuiste guionista de la segunda edición de Gran Hermano, ¿qué nos cuentas de esta experiencia?

N.V.: Bueno, viví en primera fila la tensión que desembocó en la expulsión de Carlos Yoyas. Aquello fue como la crisis de los misiles de Cuba en versión pop. Recuerdo que todos los partidos políticos apoyaron en unísono la expulsión de Carlos Yoyas. Carlos Yoyas creó en un fin de semana un sentimiento de unidad política que no provocó ni el terrorismo vasco en cuarenta años.

CdV: En tu carrera has hecho muchísimos guiños a la comedia y al humor, ¿es tu género?

N.V.: Nunca me lo he planteado así, como mi género, aunque reconozco que me costaría mucho hacer una película que no le diese en un momento dado al público la oportunidad de reirse de lo que está viendo, o de percibir lo ridículo de algunas situaciones. No es humildad, incluso pienso que es lo contrario. Hay que tener mucha confianza en la dimensión "seria" de tu discurso para permitirte burlarte de ella. También apelas a la inteligencia del público. Para mí lo horrible sería forzar la solemnidad de una película para subrayar su importancia.

CdV: Eres un director jóven, español y con muchos logros a tu espalda. ¿Una combinación del buen trabajo con la buena suerte?

N.V.: Entiendo que, desde fuera, tengas esa percepción tan halagadora de mi carrerilla, pero desde aquí te aseguro que veo tantos logros como tropiezos, golpes de suerte y giros desdichados. En cualquier caso, creo que es imposible rodar tres películas sin mucho trabajo de por medio, pero ha habido momentos de potra gigantesca, como haber sido nominado al Oscar por un corto.

CdV: Extraterrestre, tu segundo largo y todo un éxito. ¿Cómo fue el embarque en esta aventura?

N.V.: Bueno, no estoy seguro de que haya sido un éxito. Digamos que ha conseguido cosas que son extraordinarias, como una distribución internacional bastante inusual para una comedia en español con ese presupuesto, o una aceptación crítica que yo no había tenido nunca, pero no encontró su público el día del estreno. En cualquier caso, fue una película muy placentera desde que la escribí hasta que la montamos. Fue una manera de escapar de las dificultades en el desarrollo de Open Windows, que ya había empezado, con lo cual, en realidad, Extraterrestre es mi tercera película.

Foto: Leticia Hueda

CdV: Dicen que es una película excéntrica. ¿Dicen eso quienes no entienden tu humor?

N.V.: Bueno, no creo que "excéntrica" sea un calificativo necesariamente negativo. Yo jamás lo utilizaría en ese sentido. Por otro lado, nunca he pretendido hacer una comedia que intentase ganarse el calificativo de "excéntrica". Es más, he pretendido retratar las idioteces que, honestamente, creo que llenarían nuestros días si las sociedad se quedase en pausa de un día para otro.

CdV: Actualmente estás ya trabajando en tu tercer largometraje, una apuesta grande, debutas en inglés. ¿Cómo está siendo esta experiencia? ¿Nos adelantas algo de Open Window?

N.V.: Está siendo un desarrollo muy largo y muy complejo. Se trata de un guión que empecé a escribir en el 2007, y que ha sido reescrito a fondo muchas veces. La película transcurre a través de la pantalla de un portátil, y toda la acción transcurre en tiempo real, en un plano secuencia.

CdV: ¿Hay alguna obra que te gustaría reinventar y adaptar al cine?

N.V.: Me gustaría ser capaz de adaptar al cine "La transmigración de Timothy Archer" de Philip K. Dick, sin insultar la obra original.

CdV: Tu flirteo con las redes sociales ha generado bastante controversia. ¿Crees que Twitter ha ayudado a tu popularidad?

N.V.: Sinceramente, no lo sé. Hay gente, incluso periodistas, que creen que soy el twittero con más seguidores de España, cuando, si comparas mi cifra con la de cualquier figura televisiva, ocupo un espacio diminuto.

CdV: ¿Nos cuentas un sueño?

N.V.: Vivir del cine hasta que explote. El cine o yo.

CdV: Muchas gracias Nacho por concedernos este rato de tertulia bloguera.

N.V.: Gracias a vosotros.

Y así concluía nuestra distendida charla. No me gustaría terminar sin reiterar nuestro agradecimiento a Nacho por el rato de tertulia, a Leticia Hueda por las fotografías y a Cristina Vílchez por echarme una mano con la entrevista.

5 comentarios:

  1. Un placer, como siempre ;)
    Gracias por la mención!

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  2. Que honor para el blog tener esta entrevista en exclusiva. No he visto "Extraterrestre", pero es una peli que tengo pendiente desde que supe que estaba dirigida por Nacho.

    "7:35 de la mañana" me parece genial, no creo que la suerte tuviera nada que ver en esa nominación, y además la música es muy pegadiza.

    "Los cronocrímenes" me gustó mucho, la vi sin saber siquiera de qué trataba y la verdad es que fue una grata sorpresa, me encanta como la trama se enreda conforme pasa el tiempo, y los pequeños detalles que se van desvelando con el trascurrir de los minutos.

    También me gusta lo del plano secuencia para "Open windows", es una técnica que me parece muy atrevida, ya que conlleva que no puede haber ningún fallo durante bastante tiempo. Esto es lo que más me llamó la atención de "Hijos de los hombres" con una escena secuencia impresionante con la cámara dando vueltas dentro de un coche...increíble. Y cómo hablar de plano secuencia sin mencionar "La soga" de Hitchcock, que aunque él quería hacer toda la película en una sola secuencia, el carrete de celuloide no daba para tanto, así que tuvo que cortar cada 10 minutos, pero 10 minutos de secuencia ininterrumpida ya es bastante, así que espero con ansias la nueva aventura de Nacho Vigalondo, tanto por la técnica empleada como por los antecedentes del director.

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  3. Qué ganas de ver Open Windows. Nacho está creciendo como director película tras película, de un modo que me resulta fascinante. Ojalá este sea otro paso más y consiga llegar de forma definitiva al "gran público".

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  4. Me merece mucho respeto como creador. Espero ver Open Windows.

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