Breaking Bad

18 de febrero de 2013

No hacer una entrada de Breaking Bad ha sido uno de los grandes pecados que teníamos en Crónicas de Valhalla desde que volvimos hace unos meses, pero con esta nueva entrada pretendemos cubrir ese vacío en nuestra biblioteca seriófila.


La serie consta de cinco temporadas y en la actualidad estamos esperando la emisión de la segunda mitad de la quinta temporada, que será la última,  este próximo verano. Personalmente me encuentro viendo la cuarta temporada luego intentaré hablar de mis impresiones de esta fantástica serie, creada y producida por Vincen Gilligan y emitida por AMC.

En ella, el profesor Walter White (Bryan Cranston) se verá abocado a un mundo muy alejado de su rutinaria vida cuando descubren que tiene una grave enfermedad. Walt decide que debe usar la química de otra forma menos ortodoxa para dejar un mejor porvenir a su familia si el fatal desenlace llega a ocurrir. Y así es como un tranquilo profesor de instituto, que necesita un segundo trabajo para pagar las facturas, decide fabricar metanfetaminas junto a su ex alumno, Jesse Pinkman (Aaron Paul).


Y es que la pareja entre Heisenberg (alias de Walter en el mundo criminal) y Pinkman tiene una pegada increíble en pantalla y su recorrido en la serie es fantástico. Podemos ver como dos personas que en principio no son malas van perdiendo los escrúpulos y hacen lo que haga falta, lo que sea. Y es que en este negocio o aplastas o te aplastan.

Y con esta reflexión llegamos a otros dos personajes que me están encantando, Gustavo "Gus" Fring (Giancarlo Esposito) y sobretodo Michael "Mike" Ehrmantraut (Jonathan Banks). Mike es un personaje que llena la pantalla cuando esta, sientes que si él está, alguien está bastante cerquita de acabar esta historia e irte para el otro barrio. Con su mirada transmite poder y cuando habla, peligro.


Pero al ver a Jesse y a Walter se me ocurre que tanto Gus como Mike son la involución que sufre las personas al ser participes de este negoció, donde se pierden los escrúpulos a niveles inimaginables, donde primero se asesina porque era él o yo y luego se asesina para mandar mensajes, donde solo los listos y crueles sobreviven.

Los monstruos son creados dentro del negocio ya que en si, la base del mismo, está podrida. Porque no lo olvidemos, las drogas destruyen, las drogas arrancan las personas de su vida y las hacen vivir en torno a esos trozos de cristal azul. Y aunque Breaking Bad no desarrolle tan bien este aspecto como si lo hace The Wire, tenemos momentos horripilantes donde se deja bien claro que el punto de partida puede ser noble pero los medios son totalmente inmorales y por lo tanto, pervierten todo lo que tocan. 


Otro tema que subyace es la problemática que hay en los Estados Unidos con el sistema de salud. Los que vivimos en Europa se nos hace extraño ver como las personas de clase media (simplemente lo señalo porque son la base de la sociedad americana) se puede quedar excluida de unos tratamientos médicos de calidad y abocan a estas familias prácticamente a la ruina por tener la mala suerte de sufrir una enfermedad o lesiones realizando su trabajo. Un sistema sanitario que a pesar de ser uno de los mejores solo está al alcance de una minoría y no puedo olvidar que la primera decisión de Walter cuando lo diagnostican es que aquí acaba todo y que no puede dejar a su familia en la ruina. Para mí es algo trágico y hay que tenerlo presente para entender y valorar lo afortunados que somos. 

Una serie fantástica que nadie debería perderse. El final está abierto aún y dependiendo de cuál sea Breaking Bad será una de las mejores o una buena serie, pero sin duda, habremos disfrutado el camino.

Para terminar, una de mis escenas favoritas hasta el momento. Es un spoiler de la cuarta temporada, sexto episodio donde Skyler, la mujer de Walter, ve realmente por primera vez el álter ego de Walter. 

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Siento discrepar en ello, por ahora, jeje

      Pero sin duda, es una de las mejores series que están en pantalla. No tiene desperdicio.

      Saludos!

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  2. Siento decirte Antonio, que discrepo contigo un poco en la valoración de la serie.
    Para mí la evolución de los personajes de Walter y Jessie, la riqueza de matices de sus perfiles psicológicos y la evolución de los mismos a lo largo de las temporadas es sencillamente magistral.
    Otra cosa que mucha gente, al igual que yo, valora enormemente de esta serie, es la tendencia ascendente que mantiene la acción temporada tras temporada. Si mucha gente tenía miedo de que la 5ª temporada no consiguiese de ninguna manera alcanzar el espectacular nivel mostrado al término de la 4ª, cualquier duda quedó desterrada en el momento en que pudimos ver el pasado verano los ocho primeros capítulos de la 5ª y definitiva temporada.
    Además la fotografía (esos impresionantes parajes desérticos de Nuevo México, Arizona y el norte de México), y esos planos cercanos que van modificando el enfoque del fondo creo que le otorgan además una calidad técnica o, al menos, una originalidad en la filmación, realmente destacables.
    No mentiré, espero lo mejor para el final de la serie (realmente creo que estos guionistas saben cómo hacerlo) y que pase a formar parte del gran olimpo de las series, ese en el que están The Wire, Los Soprano, etc. Probablemente lo conseguirá.
    Un saludo

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    Respuestas
    1. Puede que la evolución de Walter y Jessie no haya podido transmitirla suficientemente claro en el post pero yo también la veo y la valor muchísimo.

      Pero sinceramente, aunque me encanta la serie, aún no veo el nivel que tiene The Wire, que seguramente es mi serie favorita. Tampoco creo que sea mucho peor.
      Muchas gracias por tu comentario Zaratuste, comentarios así enriquecen el blog ;)

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