Stephen King's Cell

24 de enero de 2013

Clayton Riddell es un dibujante de poca monta que acaba de firmar el contrato de su vida en Boston: Va a ilustrar un nuevo cómic que se va a editar próximamente. Esto abre una nueva etapa en su vida. Por fin podrá dejar de dar clases y dedicarse a lo que más le gusta, y sobre todo tiene la intención de prestar más atención a su matrimonio con Sharon, ya que el último año el egoísmo y la arrogancia han hecho mella en la relación. Solo su hijo Johnny ha hecho que las peleas y disputas no dieran lugar a algo más serio. Pero todo eso va a cambiar ahora, porque los problemas económicos van a desaparecer, y con ello todos los demás. Sin embargo, Clay no sabe que en unos pocos minutos todas esas cosas que le rondan la cabeza van a dejar de tener importancia.



El "Pulso" se produjo a las 3.03 de una soleada tarde, aparentemente en todo el mundo. Desde ese instante, algunas personas volvieron a su estado mental más primitivo, en el que la agresividad y la ira no tienen muros éticos ni morales, en la que la consciencia es ficticia, y el sentido común, inexistente. Todas esas personas parecen tener algo en común: a esa hora estaban hablando por un teléfono móvil. En el mundo hay miles de millones de móviles, y muy probablemente en todo momento más del 50% se encuentran en línea. El resultado de esta oleada "desmentalizadora" de la humanidad es devastador. Los supervivientes deben luchar por su vida contra criaturas humanas pero que no conocen el miedo, la compasión o el raciocinio. Pero esto a Clay no le importa, porque por encima de todo lo único que quiere es volver a Maine, para buscar a su esposa, y a su hijo, el pequeño Johnny...

"La agresividad humana es instintiva. Los seres
humanos no han desarrollado ningún mecanismo
 ritualizado inhibidor de la agresividad para
garantizar la supervivencia de las especies. Por
esta razón, el hombre es considerado una especie
extremadamente peligrosa"
                                                                                                         KONRAD LORENZ

En este auge de nuevas novelas que nos hablan de mundos post-apocalipticos donde los zombies campan a sus anchas por la Tierra, no podía resistirme a presentaros esta obra de Stephen King. Su estilo directo y pulcro, en la que sin mucha descripción es capaz de hacerte sentir dentro de su mundo de terror con todos los detalles necesarios, impera en esta novela. No soy un fan de su obra ya que solo me he leído este libro por ahora, pero he de decir que su buena fama no es infundada. En sus 450 páginas os aseguro que no vais a tener un segundo de tregua, ya que la acción es tan trepidante que no vais a poder dejar el libro antes de responder la famosa pregunta que poblará vuestra mente ¿y qué pasa ahora?

Como apunte final, y sin ánimos de ser "spoilerador" (sigue leyendo, tranquil@), quiero comentar que en la inmensa mayoría de las historias que he visto o leído sobre el fin de la humanidad "razonable" los finales son algo que fallan muy a menudo. Esta es solo mi opinión, pero debo admitir que el final de Cell es de los que menos me ha desagradado. Así que os animo a disfrutarlo.

SrRorschach para Crónicas de Valhalla, Granada

1 comentario:

  1. Yo me leí hace mucho una novela suya, o creo que era suya (tiene fama de tener muchos negros a su servicio) y la verdad es que me gustó. No me acuerdo del nombre ahora mismo, pero sí de que la disfruté. Así que me apunto éste título, que el tema postapocalíptico me mola.

    ResponderEliminar

Procura que tu comentario esté relacionado con esta entrada y no olvides revisar la ortografía. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, escribe con respeto y educación. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados. Gracias por comentar.