Dogville

13 de enero de 2013

Dogville es el nombre de una pequeña y tranquila población donde apenas viven veinte habitantes. Pocas veces llegan forasteros al pueblo, que está comunicado sólo por una carretera por la que casi no circulan coches. Grace (Nicole Kidman), en una huida desesperada (una huida sobre la que se ciernen algunas dudas), llega a Dogville, tratando de esconderse de su perseguidor. Allí se ocultará en una vieja mina abandonada hasta que Tom Edison (Paul Bettany) la encuentra y trata de ayudarla. Tom convencerá a todos los habitantes para dar la oportunidad a Grace de vivir con ellos en Dogville. Por supuesto, Grace deberá pasar un tiempo a prueba, antes de que la decisión sea definitiva. Grace aprovechará con creces ese tiempo, ayudando a los habitantes de Dogville en sus tareas diarias y, en definitiva, haciendo la vida más agradable a todos ellos. Pero Grace, que representa la bondad personificada en sí misma, recibirá un trato terrible por parte de los habitantes del pueblo, que se aprovecharán de ella hasta el extremo más horrible.

Lars Von Trier presenta en Dogville, y sobre todo en sus habitantes, la idea de la maldad que llevamos dentro. ¿Somos malos por naturaleza? Los ciudadanos de Dogville, desde luego, no dudan en aprovecharse de la debilidad de Grace para sus propios beneficios. ¿Somos tan horribles? ¿Engañan las apariencias? ¿Está en nuestra naturaleza aprovecharnos de los débiles? Todas estas preguntas presenta el genial director en esta obra de calidad excepcional.

Aún no hemos hablado de uno de los detalles tal vez más llamativos: el decorado. Dogville se lleva a la pantalla como si de un teatro se tratara. Las casas están pintadas en el suelo, igual que las calles, los perros e incluso las plantas. El pueblo entero es un decorado dibujado sobre el que actúan (magníficamente, por cierto) los actores. Lars Von Trier no se pierde en efectos especiales ni grandes puestas en escena: confía en la historia y, sobre todo, en que los actores nos lleven, nos guíen dentro de la trama. ¿Qué más da si una puerta es una puerta o un simple dibujo en el suelo? Lo importante no es la puerta, sino por qué debe abrirse... O cerrarse...

Casi tres horas de verdadera interpretación. Casi podría decirse que son tres horas de teatro grabado con cámaras de cine. Tal vez el espectador se sienta extraño los primeros minutos pero, a medida que avanza la trama, uno se olvida de los extraños decorados (no tan extraños, si lo piensa uno bien) y se centra en una historia de las buenas, de las que te dejan sentado ciento setenta y ocho minutos; de esas que luego recuerdas siempre con buen sabor de boca. Cuando uno acaba de ver Dogville, sabe que está ante una de las grandes del cine actual.

Una película imprescindible en la videoteca de todo amante del cine. Un experimento cinematográfico que se salda con una obra realmente espléndida, y con una interpretación brillante de todos los actores.

4 comentarios:

  1. Dogville era una de esas películas que llevaba demasiado tiempo en mi lista de tareas "pendientes". Ha sido leer tu reseña e ir presto a "alquilarla" (como dice nuestro amigo Tino) a los compañeros de la Bahía del Pirata :P. Ya te contaré mis impresiones pero la verdad que, por lo que cuentas, pinta fenomenal.

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  2. Sí que tiene muy buena pinta. Yo había oído hablar de ella pero no tenía muchos detalles de la peli, ni de la trama ni del formato. Gracias por la reseña Juanjo. No sé si en la naturaleza del hombre estará al aprovecharse de los débiles, pero en España tenemos una auténtica jauría de lobos Dogvillenses.

    Y que conste mi entrañable amigo Luis que defiendo siempre la limpieza y legalidad. Yo "alquilo" al igual que los políticos son "honrados"...

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  3. En mi opinion, tal vez sea la mejor pelicula de este siglo XXI. Todo es admirable: las interpretaciones, lo que equivaldria a los decorados, el montaje, el guion.

    Se trata de mucho mas que un experimento cinematografico (y por cierto dificilisimo)

    En mi caso, la primera vez que la ví, ocurrió que pocas veces me he identificado tanto por un personaje y curiosamente femenino (siendo yo un hombre de 60 años)

    El final lo encontré tan bueno que ni me atrevo a hacer una critica o analizarlo (porque se me escapa y supera) de tan conseguido y lleno de sustancia. La conversación entre Grace y su todopoderoso padre y lo que de ella resulta es lo mejor que he visto como cine, como espectaculo, como final de una historia, como entretinimiento y sobre todo como motivo para ponerse a pensar.

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  4. Acabo de ver la película. ¡Es una gran recomendación Juanjo! Me gustaron especialmente los papeles del narrador y de Tom, pensando en voz alta, haciendo las preguntas, cuestionando 'el presente'... El escenario le da más dramatismo y acentúa el poder de la historia. Aunque es terrible pensar que el ser humano puede ser tan vil, es una historia muy potente.

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