Arrugas

14 de noviembre de 2012

Dicen las malas lenguas que a Almodóvar le sentó peor perder el Goya al mejor guión adaptado, frente a Arrugas, que el de mejor película o mejor director. Según parece, era un premio con el que contaba casi seguro. Nunca, hasta este año, un Goya al mejor guión adaptado había sido concedido a una película de animación, pero Arrugas, dirigida por Ignacio Ferreras, y basada en un cómic de Paco Roca, rompió la tradición y se llevó los honores del premio. Y honores bien merecidos.

La película es una fiel traslación cinematográfica del genial cómic de Paco Roca, con las adaptaciones que exige el medio. Una película de contrastes, de extremos, donde se nos empuja tanto a la risa como a la lágrima, una delicia con el amargo sabor del realismo, de los años finales, sin tabúes, sin eufemismos. Dura, genial y real. Brillante.

Arrugas nos sumerge en la vida de Emilio justo cuando su familia decide ingresarlo en una residencia de ancianos. La historia nos lleva a vivir junto al protagonista, con síntomas de Alzheimer en las primeras fases de la enfermedad, el día a día de una institución geriátrica, descrita con un realismo que nos congela la sangre, que nos hiela el corazón y el ánimo por su crudeza bañada de ternura y sentido del humor. Que el espectador no empatice con Emilio es prácticamente imposible, tal vez porque, en cierto modo, sabemos que el nuestro no será un destino muy distinto al que Paco Roca nos muestra, tal vez porque precisamente el autor hace un esfuerzo titánico por conseguir que sus dibujos tengan más humanidad que algunas (demasiadas) personas.

Hablar del cómic es hablar de la película, y hablar de la película es hablar del cómic: un guión que comienza sobresaliente y asciende hasta límites extraordinarios. Bravo. Bravo por conseguir que "una de dibujos" parezca tan real como las demás. Bravo por escapar del eufemismo y contar la realidad tal y como es. Bravo por la valentía de afrontar de cara una enfermedad que, tal vez por su dureza, parece que queremos olvidar. Y de eso se trata precisamente, del olvido.

Recomendación: leer el cómic, ver la película. Guardar ambos con el cariño que merecen. Una gran obra.

4 comentarios:

  1. Juanjo esta me la apunto para verla este fin de semana. Por ahora, en todo lo que te he hecho caso me ha encantado, especialmente la de "La pesca del Salmón en Yemen". GRAN POST!!!!

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  2. A mí como auxiliar de enfermería y después de haber trabajado en una residencia de ancianos, esta película me llegó especialmente. Mientras aún veía los créditos se la recomendé a tod@s mis compañer@s. Para bien o para mal, es muy realista, siendo el tema tratado con respeto y honestidad. No es habitual encontrar películas sobre esto (a mi parecer) y me parece muy oportuno que se trate de vez en cuando para recordarles a los demás que los ancianos también son personas. Puede sonar fuerte, pero es que he visto de primera mano, como eso puede llegar a olvidarse. La deshumanización incluso en sus propias familias, es abrumadora.

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  3. Me la vi anoche y la verdad es que es muy emotiva. Me emocioné mucho viéndola, y sí que está realmente bien representada una residencia. Y hay que ver lo bien que consiguen pasar de una escena en la que estás haciendo un esfuerzo por retener la lagrimilla a otra en la que no puedes aguantar soltar una sonora carcajada. Un peliculón.

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  4. Mi compañera de piso me acaba de dejar el cómic y voy a empezarlo ahora mismo! La peli caerá en breve. Gracias por esta recomendación.

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