Memoria

28 de octubre de 2012

La capacidad de codificar, almacenar y evocar información de hechos remotos es lo que entendemos por memoria.

En literatura la memoria participa de un lado, como el motor necesario para la creación y de otro, como garante de éxito si durante la lectura el propio lector queda continuamente asomado al balcón de su vida pasada: memoria como herramienta que utiliza el escritor para crear y a su vez, ofrecer al lector escenas con pinceladas ya vividas por él.

La memoria va mucho más allá de la literatura porque, ¿qué es tu vida?: tu vida es lo que tu memoria te presenta aquí y ahora, no lo que viviste; la memoria actualiza a cada instante miles de imágenes que no son más que el recuerdo de instantes remotos.

Pero sin memoria, ¿hay vida?. He aquí una cuestión que conecta directamente con cierta temática tratada en este blog. El concepto de "alma dual" es utilizada en la religión vudú para explicar la figura "zombi"; el alma denominada "gran buen ángel" incluye la memoria, los sentimientos y la personalidad del hombre. Sin la misma aparece el denominado "zombi corpóreo" o "cuerpo sin alma", lo que habitualmente entendemos por "zombi".


Sin memoria no hay vida; el zombi no posee memoria; el zombi no vive. Introducir una minúscula porción de memoria en un zombi... ¿y si los guionistas de "The Walking Dead" nos siguen los pasos en el blog?.

Recordatorio: "El que no esté seguro de su memoria, deberá abstenerse de mentir".

Siempre vuestro, Pedro.

4 comentarios:

  1. Pedro, ¿pero a ti no te da la sensación de que la memoria es muy selectiva? Te pongo un ejemplo para explicarte lo que quiero decir. Imagínate que pasas un episódio muy doloroso en tu vida, lleno de momentos duros y desagradables... Años después te piden que lo escribas en un papel... y de repente te das cuenta de que la memoria ha eliminado el dolor, de que las escenas más tenebrosas, ahora dan sólo miedo.... Quiero decir, que la memoria tal vez, y sólo tal vez, tenga un mecanismo de defensa propio....

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  2. Muy interesante tu aporte Estefanía; la transformación del dolor a miedo por intercesión de la memoria. Pero ya puestos, preferiría que el dolor se tranformase en capacidad de superación y aprendizaje para el futuro; y aquí si que has apuntado algo excepcional: la memoria es nuestra mejor defensa propia.

    Gracias Estefanía.

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  3. EXACTO!!!! Ese es para mi el segundo paso. Una vez que la memoria actúa selectivamente en los recuerdos apagando el dolor, fija aquello que sucedio para que pueda ser contado y por tanto aprendido por ti mismo o por quien te escucha.
    Algún día te contaré donde, cuando lo acabe, pero hoy he escrito esta frase de Gregorio Marañón que refleja lo que hablamos: "La verdadera grandeza de las cosas, radica en su memoria, ya que ella es la herramienta primera para que al contarlas puedan servir para ayudar a los demás".

    Gracias a ti Pedro, da gusto hablar contigo. Es un auténtico placer.

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  4. Iba a comentar que me ha gustado mucho el post, pero tras las reflexiones de Estefanía y las aportaciones de Pedro... poco más me queda por decir! Banquete de pasas para conservar la memoria!
    Buen post :)

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